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ESTO...cadas. Don Volapié

Itzel Ubiarco

31, octubre 2014 - 9:10

31 octubre 2014. Don Volapié

BAJONAZO: Un feo bajonazo dio la parca al arrebatarle la vida a un grande del toreo, José Mari Manzanares y enlutó el mundo del toro en todos sus rincones y sobre todo a sus deudos, además del amor y cariño que se profesaban, por lo repentino del deceso. Algo inesperado ya que el maestro alicantino gozaba de buena salud y principalmente porque era joven y disfrutaba de la vida, congratulándose por los triunfos que obtenían en los ruedos su retoños José Mari Manzanares y el rejoneador Manuel. A los dos los estaba viendo crecer como grandes figuras del toreo que seguían sus pasos en sus respectivas especialidades. José Mari Manzanares Dolls Samper, ya se había adueñado de los aficionados de México por sus triunfos en la Plaza México y en la feria de Aguascalientes. Este domingo no lo veremos en la Plaza México donde iba a reaparecer, pero seguramente estará en la segunda parte de la temporada. Mientras le enviamos nuestras más sentidas condolencias y que pronto encuentre alivio a su pena. Aquí en México como en todas partes donde se presentó el matador desaparecido se le recuerda con cariño, respeto y admiración por las grandes tardes que ofreció a la afición. Se le recuerda por la forma artística de interpretar el toreo en general, pero por la forma de ejecutar las chicuelinas. Unos decían que era al estilo de Silverio Pérez, pero la verdad es que esa suerte llevaba la firma de él, bajando mucho el brazo, bien trazada la ejecución y sobre todo muy ajustado en que solamente podía pasar un suspiro. En la plaza Vicente Segura de Pachuca sostuvo un duelo de chicuelinas entre él y el hidalguense Jorge Gutiérrez calentando al rojo vivo el ambiente. Primero hizo el quite Jorge y José Mari la replicó y se caía la plaza por las aclamaciones para ambos matadores y surgió la polémica de quien de los dos había realizado mejor la suerte. Manzanares alternó con todas las figuras mexicanas de la época dejando plasmado su arte en los ruedos que pisó. Siempre hay coincidencias y José Mari se despidió de la afición mexicana el 8 de febrero de 1997 en la Santa María de Querétaro cortando un rabo a un toro de Pepe Garfias luego de dejar extasiados a asistentes por su gran faena al toro Gladiador y al otro día se despedía en la Plaza México con astados de Fernando de la Mora, pero no tuvo mayor fortuna, pero el aroma de torero grande lo dejó en el ambiente. En este fatal desenlace José María iba a torear en la Plaza México en su reaparición y el 7 de noviembre está programado para torear en la Santa María de Querétaro. Reiteramos nuestras condolencias a sus deudos y que más adelante no sean luctuosas las ESTO… cadas.