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Tommy al bat. Tomás Morales

Itzel Ubiarco

9, septiembre 2014 - 10:24

09 septiembre 2014. Tomás Morales

HEROICIDAD ROJA Y PESADILLA VERDE
TAL parece que los Pericos tienen un mal fario en las series finales y el domingo se repitió de una manera lo que les sucedió en la final del 2010 cuando estaban a punto de vencer al Saltillo en Puebla y vino un error de Willis Otáñez que abrió la puerta al Saraperos que terminó ganando el juego y la serie. Ahora fue el segunda base Ángel Berroa el que le dio en la octava entrada una oportunidad a los Diablos con un grave error en una rola de rutina por la intermedia en que hizo un mal tiro a primera base en que el inicialista no pudo salvar el tercer error del juego para el llamado “Batman” y eso permitió dos carreras y el score 4-5. Había dos outs cuando vino la que el manager Miguel Ojeda, de los Diablos, calificó como la jugada clave. Pero todavía tenían que empatar por lo menos en la novena entrada y para ello la historia del México nos enseña como infinidad de ocasiones han logrado ganar juegos aparentemente perdidos en el último chance. Y es que Puebla entró al octavo inning con ventaja de 5-1 gracias sobre todo a tres carreras de Sandy Madera que empató la marca en play offs y en serie final cuando los Rojos comenzaron a organizar nuevamente uno de los cientos de triunfos increíbles que tienen en una historia de 74 años. En la novena se enfrentaron a Pedro Rodríguez, el mejor cerrador de la temporada y quien ya había sacado el último out del octavo. Y la reacción del noveno fue en glorioso technicolor ya que había dos outs y corredor en primera base cuando vino a batear Juan Carlos Gamboa, quien ya había dado un jonrón en la tercera. Un out de vida contra el relevista del año, pero Gamboa nuevamente fue héroe escarlata al conectar un largo batazo entre los jardineros derecho y central que pegó contra la barda y el veloz Alex Ortiz, que había entrado a correr por Terrazas después que dio hit, hizo una carrera sensacional para llegar de cabeza al plato. Fue una jugada espectacular ya que en un principio Ortiz no pudo tocar el home, pero el catcher tampoco pudo quedarse con la pelota, por lo que el corredor se levantó para tocar el pentágono y empatar el juego a cinco ante el entusiasmo de sus compañeros y de los aficionados que habían viajado de la capital a la Angelópolis. Ya con el momento de su lado vino Carlos Figueroa a conectar un triple entre los jardines izquierdo y central para empujar la carrera del triunfo, ya que Juan Sandoval puso cero ayudado por la segunda fantástica jugada que hizo Emanuel Ávila en tercera base. Heroicidad roja, pesadilla verde.