Con la tecnología de Google Traductor

Tommy al bat. Tomás Morales
titulo-foto

ESTO

6, junio 2016 - 8:30

Tomás Morales 06/06/2016

TOMMY AL BAT

 

EN vísperas que se iba a llevar a cabo el Juego de Estrellas en Monterrey, el mundo beisbolero se enteró que el pitcher mexicano Marco Estrada estaba lanzando un juego sin hit ni carrera y ya iban para la octava entrada con los Azulejos de Toronto ganando 5-0 a los Medias Rojas en Boston. Era una auténtica hazaña, ya que el Parque Fenway es uno de los mejores que hay para los bateadores. Pero corrió el jonrón que a Estrada, que ya lleva dos años muy buen en las Mayores después de dar tumbos con Milwaukee, estaba flirteando con el ansiado juego sin hit ni carrera contra un equipo dinamitero.

Desgraciadamente este juego no se televisó en México, pero a través del Internet me comía las uñas al llegar a la parte baja del octavo inning.

Estrada logró eliminar al primer bateador del octavo, el mismo Jake Bradley que hace poco llegó a 29 juegos seguidos dando de hit, enfrentándose entonces a Chris Young, un bateador ponchón, pero con poder. Marco estaba ya a cinco outs de igualar a Fernando Valenzuela y Franco Córdova, que son los pitchers mexicanos que han llegado a lanzar juegos sin hit ni carrera con nueve entradas lanzadas.

Sin embargo, con Chris Young se perdió el encanto en lo que respecta a Estrada y el ánimo volvió al Parque Fenway. Con un swing, Chris Young se voló la barda para romper el juego sin hit y sin carrera, aunque todavía la ventaja era buena de 5-1.

No obstante, los equipos de tanta batería como Boston no se pueden dar aquello del arroz está cocido. No sé por qué razón, el manager dejó a Estrada después del hit, pero ya en la novena entrada, cuando recibió un doblete de Dustin Pedroia, trajo al también mexicano Roberto Osuna en una situación que no era de salvamento, ya que el score iba 5-1.

Después del doblete de Pedroia, el manager llamó  a su cerrador Roberto Osuna, quien dominó a Boegarts para el primer out, pero fue allí donde Boston sacó su dinamita. David Ortiz dio doble que puso el juego 5-2 y doblete de Hanler Ramírez lo puso 5-3. Ponche a Shaw.

Con hit de Bradley acercó el juego 4-5. Como decía aquella canción romántica: “Acércate más y más, pero hasta hoy no más”. Todavía Young, el que rompió sin hit, dio de imparable y había corredores en segunda y primera, el empate y el gane para Boston.

Pero, finalmente sobre el emergente Marco Hernández y en una batalla fragorosa con todo el público rayando en la locura, Osuna enfrío a todos con el ponche emergente. Es el relevo más sufrido que haya tenido Roberto y lo logró cuando ya parecía que los Medias Rojas iban a realizar uno de sus acostumbrados rallies para terminar ganando.

Afortunadamente, fue el pitcher ganador Marco Estrada con trabajo de dos hits, dos carreras cinco ponches y tres bases. Tiene ahora registro de 5-2 con 2.41 en carreras limpias, pero estuvo a cinco outs de ser el hombre del día en las Ligas Mayores en la víspera del Juego de Estrellas. A cinco outs de la gloria y su nombre para siempre en el Salón de la Fama. De cualquier manera fue un trabajo fantástico que le debe merecer ir al juego estelar.