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Tommy al bat. Tomás Morales

Itzel Ubiarco

16, diciembre 2014 - 9:57

16 de diciembre 2014. Tomás Morales

DEL BEISBOL MEXICANO Y DE COOPERSTOWN
HACE una semana todos nos molestamos porque en la votación del comité de veteranos no se eligió a ninguno de los nueves candidatos, todos ellos con merecimientos para estar en el Salón de la Fama. Nos pusimos a pensar por estos días cuantos de los jugadores que actualmente están en Cooperstown llegaron a ponerse el uniforme de algún equipo de nuestro Beisbol y me refiero exclusivamente a los que han sido elegidos por sus hazañas en las Ligas Mayores, es decir no contamos a los jugadores de color que fueron elegidos por haber sido estrellas de las Ligas Negras, muchos de los cuales jugaron en la Liga Mexicana.
Encontramos que un total de 10 llegaron a ser parte de un equipo de nuestro Beisbol con tres habiendo sido de la Liga Mexicana, tres de la Liga Invernal Veracruzana, dos de la vieja Liga de la Costa y dos de la Liga del Pacífico actual.
De la Liga Mexicana tenemos a Roy Campanella que jugó dos años con los Industriales de Monterrey y luego fue gran estrella de los Dodgers de Brooklyn, a Orlando Cepeda que estuvo un rato con los Leones de Yucatán de Plinio Escalante y a Rogers Hornsby, tres veces bateador de .400 en Grandes Ligas y quien manejó un rato a los Azules del Veracruz de Jorge Pasquel en 1944.
Los tres de la vieja Liga Invernal Veracruzana lo son los pitchers Jim Bunning y Early Wynn que jugaron con los Diablos Rojos campeones de la temporada de 1955-56, el equipo de Beto Avila, y Sparky Anderson que lo vimos jugar como joven segunda base con los Pericos de Puebla.
De la vieja Liga de la Costa del Pacífico Mexicana tuvimos a los pitchers Whitey Ford, estrella del Yanquis que jugó con los Venados de Mazatlán, y Bob Lemon que fue gran lanzador de los Indios de Cleveland.
Una vez leí una entrevista con Lemon decir que cuando regresó de la segunda guerra no sabía si dedicarse a lanzar o a jugar la tercera base ya que era muy buen bateador y fue a la Liga de la Costa con Hermosillo para encontrar su forma. Cuando vio los malos infields que había y todos sin pasto en el cuadro, dijo que era pitcher y no tercera base. Y vaya si fue estrella como lanzador.
De la actual Liga del Pacífico encontramos en Cooperstown al máximo robador de bases de la historia, Rickey Henderson que jugó con Navojoa, y a Dave Winfield que estuvo un rato con Ciudad Obregón ya que lo botaron porque no podía batear la curva. Tampoco bateó la curva ni el slider en Ligas Mayores pero tiene que haber aprovechado mucho los otros pitcheos ya que terminó en el templo, aunque no fue lo que se esperaba cuando jugó con los Yanquis.