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Tommy al bat. Tomás Morales

Itzel Ubiarco

11, noviembre 2014 - 9:03

11 noviembre 2014. Tomás Morales

TODO COMENZÓ EN OSAKA

AHORA que el equipo de Ligas Mayores está en la ciudad de Osaka para una gira de cinco juegos por Japón me hizo recordar la visita que los Tigres, entonces capitalinos, hicieron a Japón en 1966 y que tuve la fortuna, aunque el resultado fue desastroso, de acompañarlos en cada uno de los 13 juegos en parques nipones para perder cada uno de ellos. Esos momentos terribles para los Tigres han sido siempre de gran alegría para los aficionados del Diablos Rojos por lo de la gran rivalidad.
Los Tigres habían sido los campeones de la Liga Mexicana en 1965 y tenían muy buen equipo, aunque ya cuando se comenzaron a perder tantos juegos se pensó que debieron llevar refuerzos, como por ejemplo al gran Héctor Espino y al también jonronero Ronnie Camacho. Estoy seguro de que no se los hubieran negado a don Alejo Peralta y además, siendo mexicanos, no se perdía el toque de sólo peloteros nacionales que el club felino tenía por esos días.
Recordé Osaka porque fue en esa ciudad en donde los Tigres perdieron sus dos primeros juegos, el primero 4-1 lanzando Vicente “Huevo” Romo y el segundo 4-2 perdiendo Pepe Peña. Los Tigres también tenían a un gran tercer lanzador en Horacio Solano. Ese segundo juego lo ganaba Tigres en la séptima entrada pero entonces Pepe Peña fildeó mal y los nipones se aprovecharon para venir de atrás. En ese encuentro ‘Kiko’ Castro le había conectado un jonrón al pitcher japonés, Masanori Murakami, el primer nipón en jugar Ligas Mayores, quien estuvo con los Gigantes de San Francisco en 1964 con récord de 1-0 y en 1965 con 4-1.
Iba con aquel Tigres el infield del millón, con Armando Murillo, “Pulpo” Remes, ‘Kiko’ y Rubén Esquivias, y Manuel Ponce y sus brillantes atrapadas en el jardín central.
Era un buen equipo pero con escaso poder, aunque Obed Plascencia podía botarla de vez en cuando. “Chito” García fue el manager y aunque no lo botaron por esa desastrosa gira no sobrevivió a la jornada inaugural de 1966 que fue un doble juego contra Jalisco en que tuvo una discusión con el jefe Peralta y lo cesó, entrando Ricardo Garza que ganó otro campeonato.
Al poco tiempo regresó “Chito” García para ser parte principal en que los Tigres se pasaran 26 años sin ganar un título, de 1966 hasta 1982. Creo que los Tigres no hubieran perdido los 13 juegos si Alejo Peralta hubiera ido a la gira por la manera que él mandaba, pero no estuvo en ninguno de los 13.
Y ahora es Osaka otra vez pero 48 después que los Tigres capitalinos, que desaparecieron desde hace 12 años.