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Tommy al bat. Tomás Morales

Itzel Ubiarco

8, septiembre 2014 - 14:08

08 septiembre 2014. Tomás Morales

GUERRA DE ESTRATEGIA MARAVILLOSA
EL zurdo Arturo López se portó nuevamente a la altura de las circunstancias y lanzando siete entradas en dos carreras sucias, ocho ponches y 115 pitcheos logró su cuarta victoria sin derrota en los tres play offs al comenzar el sábado la serie final ante marca de asistencia en el Parque de los Pericos en Puebla. Un tempranero jonrón de dos carreras de Fernando Alejos es todo lo que pudo hacer Pericos en siete entradas contra el nuevo rey Arturo de la Liga Mexicana. Fue un formidable juego en todos los aspectos con una gran guerra de estrategias en la octava entrada cuando los Rojos fabricaron su quinta y última carrera. Los Diablos fueron aguantados en cero por el zurdo Maury Lara, quien blanqueó a Campeche en el séptimo del primer play off, pero en la quinta le dieron la voltereta al encuentro al anotar tres veces por hits seguidos de Gabriel Gutiérrez, Iván Terrazas, Ramón Urías y Juan Carlos Gamboa. En la sexta un jonrón de Douglas Clark sobre la barda central puso a los Rojos con ventaja de 4-2. Vino entonces la octava entrada en que Sergio Omar Gastélum abrió con hit y un toque de Douglas Clark se convirtió en hit. El manager Miguel Ojeda quería esa quinta carrera con desesperación y entonces hizo un movimiento muy audaz del que no se tuvo que arrepentir porque sus Diablos mantuvieron su ventaja hasta el final: quitó al campeón jonronero John Lindsey para traer al joven Alejandro Ortiz que es muy buen tocador y lo que deseaba el timonel era un toque de sacrifico. Ortiz ejecutó perfectamente la planchita y entonces José Álvarez, el “brujo de Guanabacoa”, ordenó la base intencional para Emanuel Ávila que llenó la casa. Estaba lanzando el veterano Adolfo Delfín y puso en dos strikes a Gabriel Gutiérrez antes que diera una rola no muy fuerte por el short con la que Pericos no pudo completar el doubleplay salvador, entrando la quinta carrera de los Rojos, la carrera que tanto buscó Ojeda con sus toques de bola. Pero todavía no acababa la guerra de estrategias ya que al venir a batear el zurdo Terrazas, el manager poblano trajo al pitcher zurdo Marcos Zavala, contestando Ojeda con Japhet Amador que hizo su reaparición desde el primer play off. Amador se ponchó, pero Ojeda tenía la carrera que había buscado y Álvarez había evitado más daño. Esa batalla de cerebros en la octava entrada valió por sí sola el partido y Ojeda se inmortalizó con su movimiento. Juan Sandoval puso cero en la octava y aceptó una carrera en la novena antes de bajar el telón de un gran primer juego en la final: Diablos, 5-3.