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Tommy al bat. Tomás Morales

Itzel Ubiarco

7, enero 2015 - 11:24

07 de enero de 2015. Tomás Morales

POR las estadísticas que dejaron, Randy Johnson y Craig Biggio se lo merecían, pero para los lanzadores Pedro Martínez y John Smoltz la elección al Salón de la Fama llegó como un auténtico regalo de Reyes. Pedro el malo solamente ganó 219 juegos en 18 largas temporadas que tuvo, una cifra ridícula, pero ya habíamos comentado que el dominicano iba a ser elegido porque los fanáticos al Medias Rojas dominan entre los que votan. Y John Smoltz sólo ganó 213 juegos como abridor aunque también salvó 154 juegos. Ni Pedro ni Smoltz dejaron estadísticas asombrosas para haber entrado el recinto de inmortales.
Nuevamente fue una votación a favor de los pitchers ya que los jonroneros Mike Piazza y Jeff Bagwell fueron olvidados, con el primero recibiendo el 69.9 por ciento, se necesita el 75 por ciento, y Jeff Bagwell el 55.7 por ciento.
Biggio tenía que ser elegido ya que dio 3,060 hits en una carrera llena de consistencia y de esfuerzo. Es el muchacho bueno de la película ya que Randy Johnson, aunque era un cincho por sus 303 victorias, es uno de los pitchers malvados que tiraba muchos pelotazos para estar en el mismo grupo que Pedro Martínez.
Los votantes siempre encuentran el ángulo para proteger a sus favoritos, como en este caso al lanzador que casi le arranca la cabeza a Karim García y se basan en que Martínez tuvo años fabulosos con los Medias Rojas. Pero siete temporadas no hacen una carrera y 219 triunfos en 18 años es una cifra muy baja.
De súper estrellas en la lista negra por los esteroides el que más votos tuvo lo fue el pitcher Roger Clemens que recibió sólo el 37.5 por ciento, seguido por Barry Bonds con el 36.9. Se trata del lanzador que más trofeos Cy Young ha ganado y pasó de los 300 triunfos y Bonds el que más jonrones ha dado. No sé si sea peor pecado elegir a Martínez y Smoltz que dejar fuera a Clemens. Bonds con todo y las inyecciones mágicas.
Por cierto que le acaban de hacer una entrevista a Pedro Martínez en un diario de Nueva York y confesó que él siempre deseó jugar con los Yanquis ya que admiraba mucho a George Steinbrenner por el esfuerzo que hacía siempre por tener muy buenos equipos. Le pidió al gerente Jim Beattie, de los Expos de Montreal entonces, que lo cambiara al Yanquis, pero lo mandó a los Medias Rojas para sus únicos grandes años en la Gran Carpa. Para que la historia sea más curiosa, los Yanquis casi siempre le ganaron a Pedro Martínez en los juegos más importantes, los de postemporada. Y no hubo bateador yanqui que se escapara de un pelotazo del nuevo inmortal.