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ESTO...cadas. Don Volapié

Itzel Ubiarco

5, noviembre 2014 - 8:58

05 noviembre 2014. Don Volapié

RECIBIENDO: La expresión más significante de la suerte de matar es la de matar recibiendo y es la que ha dado el queretano Octavio García “El Payo” la semana pasada con la friolera de tres salidas a hombros en plazas de mucha importancia, cosa que muy pocos matadores pueden presumir: En la Plaza México con tres orejas; en la Monumental de Aguascalientes con dos orejas y en el Nuevo Progreso, de Guadalajara otros dos apéndices. Siete orejas en total luego de realizar magistrales faenas. Desde luego esas actuaciones no son de casualidad ni de buena suerte. O si se puede decir de buena suerte, pero porque él la ha buscado y la ha encontrado en sus muletas, poniendo por delante el corazón la determinación y el deseo vehemente de convertirse en figura del toreo. Pero lo sucedido la semana pasada no es más que un reflejo de lo que ha hecho en su carrera taurina, desde becerrista, novillero y matador, siempre caminando de frente con triunfos resonantes. Tuvo un tropiezo muy significante pero fue algo de tipo emocional porque su toreo se ha mantenido firme desde siempre. El tropiezo nos referimos en la confirmación de alternativa de Madrid, pero hay que señalar que como novillero en la misma plaza de Las Ventas con un llenazo tuvo un gran triunfo, como de figurísima del toreo y la gente se le entregó lo mismo que él en su toreo y hasta una cornada recibido. La famosa plaza de Las Ventas se caía, pues era un manicomio. Lo cierto es que Octavio García “El Payo” está hecho un torerazo y será muy difícil que él se pare o que lo paren. Solamente el toro.
CONTRARIA: En cambio el aguascalentense Juan Pablo Sánchez ha dado una estocada contraria y la suerte se ha cebado en él. En una semana recibió dos cornadas, una en cada pierna y en el ínter tuvo que regresar al quirófano para ser reoperado o más bien para realizarle una limpieza, pero no dejó de doler el que le hayan vuelto a abrir las carnes. Las cornadas no fueron de mala suerte, fueron de mala uva de los toros que le correspondieron que con sólo estirar la gaita encontraron los muslos de Juan Pablo. Este torero aguascalentense lo ha tomado con toda tranquilidad y está consciente de que es lo que dan los toros, además de fama y dinero. Esperamos que ya no riegue con su sangre los ruedos y sean prontas las ESTO… cadas