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Un quijote para el arbitraje. Armando Archundia

Itzel Ubiarco

11, febrero 2015 - 10:30

11 febrero 2015. Armando Archundia

CON el gusto de saludarles, amables lectores del Diario de los Deportistas y de “Un Quijote para el Arbitraje”, otra jornada con muchas situaciones complicadas para los señores árbitros, que de nueva cuenta se vieron inmersos en el ojo del huracán. Con grandes cuestionamientos en algunas decisiones de APRECIACIÓN, que sólo en fracción de segundos tienen que tomar. Donde en la mayoría de las veces se ve diferente dependiendo el ángulo de visión que se tiene en ese momento, ya que varias ocasiones no basta con estar cerca, sino bien posicionado en el terreno de juego, sobre todo en las áreas de penal que es donde se toman medidas que pueden ser fundamentales en el resultado del partido.
Cuando se juzga o analiza el trabajo del equipo arbitral (compuesto por 4) sólo se toma en cuenta una sola jugada errónea para tachar de malo, pésimo, desastre, muy malo, etc. El calificativo que escuchamos semana a semana. Más incluso si esa decisión fue contra el equipo al que se le va, pero si es a favor, se dice: “son apreciaciones que se dan a favor o en contra, como muchas veces nos ha pasado”.
Siendo muy severas las críticas hacia el arbitraje.
Voy a comentar un ejemplo muy puntual que sucedió hace dos semanas, partido Monterrey vs. Veracruz, el árbitro fue Fernando Guerrero, quien sancionó un penal contra los jarochos por una mano no deliberada de Adrián Cortez, defensa escualo, después marcó otro ahora en favor del Veracruz por el empujón que le dio Chara a Villalba, este último ejecutó el penal, fallando la ocasión más clara que da un juego, mi pregunta es ¿que sucedió? Todo mundo justificó esta falla (también son profesionales y se preparan en cada entrenamiento) diciendo es la presión, es un ser humano, la mayoría de sus compañeros lo fueron a abrazar, a levantar el ánimo. Que de igual manera si se hubiese anotado este penal el resultado pudo haber cambiado. Cuál fue la consecuencia en la siguiente jornada, el árbitro Guerrero se fue a la banca por sancionar un penal con una apreciación equivocada, el jugador del Veracruz fue titular se le perdonó todo, porque es jugador clave para el Veracruz -de hecho hizo un gol-. Creo que estas mismas situaciones pueden hacerse con el árbitro, sensibilizarse más en la labor que día a día se está volviendo más complicada en el trabajo arbitral.
Tengo que reconocer de igual manera que el árbitro mexicano está sometido a una alta presión que tiene que satisfacer a todo el mundo por igual, lo cual es imposible. Se ha puesto de moda justificar muchas cosas con el arbitraje.
Se tienen que corregir varias situaciones en el arbitraje, pero mientras no haya una autonomía en la Comisión de Árbitros, será cada vez más difícil, si las instrucciones no emanan desde esta dirección, seguirán confundidos en la toma de decisiones. Basta comentarle amable lector que el árbitro que aplique las reglas como están establecidas, expulsando a dos jugadores del mismo equipo, el suspendido es el árbitro, un mensaje muy claro que le dan a los árbitros. Así como un día un miembro de la Comisión da una instrucción en referencia a una jugada, a la semana siguiente le cambian esa instrucción. Obvio lo cual los confunde de sobremanera. Esto que sucede es el reflejo de tanto tiempo que se ha dejado de trabajar en el área técnica, sin un plan de trabajo profesional, durante todo el torneo, desde pretemporada, temporada regular y fase final; se sigue trabando en forma espontánea, es decir, dependiendo lo que haya sucedido en la jornada.
Como lo fue ayer y anteayer, con la mini-concentración que hizo para trabajar en la ubicación durante las jugadas que se presentan en las áreas de penal.
Ningún equipo de futbol trabaja sólo dos días para prepararse para su juego del fin de semana. Por lo que considero que habrá más semanas de críticas para el arbitraje.
Monarcas vs. América, árbitro Ricardo Arellano, le dio continuidad al juego, se desgastó físicamente para estar lo más cerca posible del desarrollo del juego (lo cual no es garantía para tomar las mejores decisiones), mostró las tarjetas amarillas para varios jugadores que cometieron infracciones temerarias. Hubo muchas situaciones complicadas en este partido, como el abrazo-sujeción que Cardozo en su propia área penal defensa de Monarcas le dio a Peralta delantero del América, si bien es cierto que Arellano estaba cerca nunca observó esta acción, ya que su vista estuvo donde se jugaba el balón, insisto, cerca pero mal ubicado. Después vino otra acción cuando Darwin Quintero golpeó con el pie o la rodilla a Marco Palacios, de igual manera el árbitro cerca pero mal ubicado no viendo esta situación, ya que volteó para seguir adonde salió el balón después de la barrida de Palacios. La tercera fue la jugada donde salió lesionado Arroyo por la entrada con fuerza excesiva de la que fue objeto, en fin, un juego bastante difícil para la labor arbitral. Puntos a mejorar en mi opinión: tiene que trabajar en sus desplazamientos en el terreno de juego, si bien es cierto que estar cerca puede acertar en jugadas, pero si está bien posicionado verá mejor la mayoría de las jugadas, no debe perder la concentración durante el juego, estar en el aquí y ahora. Fue asistido por Jesús Sevilla y Andrés Hernández.
Veracruz vs. Querétaro, árbitro Jorge Isaac Rojas. Otro juego con dos equipos involucrados en el tema porcentual, los queretanos con un poco más de margen. Inició con una decisión complicada cuando el portero Volpi -en apenas 19 segundos de haber iniciado el juego- sale a buscar un balón con la pierna arriba golpeando a Furch, delantero de Veracruz, que sorprendió a todo el mundo incluido el árbitro, que no tomó medida alguna, ya que detuvo el juego reanudando con un balón a tierra, lo que en mi opinión tuvo que sancionarse con penal y expulsión para el guardameta. Lo rescatable para Rojas es que esta jugada no influyó en su trabajo, amonestó cuando lo consideró necesario para controlar los ímpetus de los jugadores. Para finalizar hubo una jugada de saque de esquina en favor de Querétaro, donde consiguió el gol del empate. Primero se cuestionó que si el balón estaba tocando el cuadrante del área de esquina o fuera de ella (considero que sí con el diámetro del balón), después que si el delantero hizo caer al guardameta jarocho -lo cual tampoco sucedió- por lo que el gol fue bien concedido. Puntos a mejorar en mi opinión: Tiene que salir concentrado desde que inicia el juego esperando siempre lo inesperado, ya le había ocurrido la semana anterior una situación de falta de concentración, en su planeación comprometer a sus asistentes que le colaboren en jugadas evidentes, hacer patente el trabajo en equipo. Fue asistido por Marcos Quintero e Israel Valenciano.
Santos VS Guadalajara, árbitro César Arturo Ramos, otro partido donde está involucrado un equipo en la zona porcentual, Ramos le dio continuidad al juego ya que aplicó varias veces la ventaja; usó pocas tarjetas para controlar el juego llevándolo a buen término. La jugada del gol de Santos viene precedida de una buena aplicación de la ventaja, ya que le pusieron una zancadilla a Rentería, quien alcanzó a pasar el balón, desafortunadamente para el equipo arbitral Yanini Tavares estaba en posición de fuera de juego, que no fue apreciada por el asistente. Caso contrario que se hubiera indicado la posición adelantada se tenía que indicar tiro libre directo en favor de Santos, ya que la falta se cometió antes de que se tocara el balón a Tavares. Fue asistido por Joel Rangel y Víctor Calderón.
Gracias, lectores de “Un Quijote para el Arbitraje”, por sus comentarios y sugerencias. Twitter: @aarchundia896.