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4, diciembre 2022 - 11:34

┃ Luis García Olivo /ENVIADO

El estadio luce con los colores de la bandera de México / Foto: Luis García Olivo

Doha.- Mientras que Tata Martino y parte de la comitiva Tricolor aterrizaron en nuestro país, en tierras mundialistas se jugaba el choque entre Francia y Polonia, el juego por los octavos de final a donde México debía llegar, según marcaba la historia desde 1994, pero la Selección falló a las costumbres y ahora ni al cuarto juego fue posible llegar.

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México arribó a Qatar con la encomienda de jugar el quinto partido como es una tradición desde 1994, pero a temprana de este Mundial hicieron maletas y dijeron adiós debido a que su tanda de goles, según Yon de Luisa, fue corta para avanzar a los octavos de final y solamente un gol dio la diferencia para que Polonia sí dijera presente contra la campeona del Mundo en pleno estadio Al Thumama, escenario al que sí llegaron aficionados mexicanos, pero que no reinaron en su totalidad en las gradas.

Constelación en el césped para que alguien se acordara de Henry, Funes Mori, Raúl u Ochoa, ellos quedaron a la deriva, y verdaderas estrellas entraban en acción: Mbappé, Dembele. Griezmann, Kounde, Lloris, Varane, Giroud, Tchouameni y hasta Lewandoswki eran el marco pletórico en este inmueble mundialista.

Franceses y polacos se batían en la cancha, en las gradas sí había galos y polacos, pero no en su mayoría; árabes, argentinos, mexicanos, coreanos y japoneses regalaban un mar de nacionalidades en las butacas. Así que ninguna de las dos representaciones de octavos de final tenía un apoyo superior.

En el campo, Francia fue completamente la mejor, Mbappé fue coreado, se llevó las palmas de todos los presentes, pues confirmó nuevamente que va por otro Mundial como lo fue hace cuatro años en Rusia 2018.

Un romance eterno entre sus aficionados se escuchaba y veía “Le France, Le France, Le France” era el sonido más sonoro entre los perdidos cánticos argentinos en una de las esquinas del estadio y hasta por segundos un pequeño grito de “¡México, México, México!”.

Francia no tuvo oponente de octavos de final, fue amo y señor de la contienda, tampoco fue una aplanadora, pero suficiente para avanzar sobre una Polonia que se murió de nada, posiblemente México hubiera hecho más de haber estado aquí, pero los hubiera están ahí para solamente recrear cosas inexistentes. Francia va que vuela para refrendar su título y México, en casa, solamente se retuerce de envidia al no haber estado aquí, ya será para la otra, para ahora alcanzar el cuarto partido de una Copa del Mundo.

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