9, septiembre 2021 - 9:49

┃ Marysol Fragoso

Nely-Miranda

Marysol Fragoso

FOTO: Cortesía | CONADE

Las duras pruebas que le ha puesto la vida a la nadadora veracruzana Nely Miranda le tenían preparado un reto más demandante rumbo a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, donde, a la postre se colgó una presea de bronce, toda vez que a pesar de haber estado apartada de las competencias por tres años debido a una delicada operación a la que fue sometida, vino de atrás y consiguió dicha medalla.

“Más que otra medalla olímpica de bronce o de cualquier color esta vez gané una medalla de vida, pues para mi tiene un significado muy importante” afirma la atleta, quien logró la tercera posición en 50 metros, pecho, femenil, con un tiempo de 1:01.60, en entrevista para ESTO, donde adelantó que buscará participar en sus cuartos Juegos Paralímpicos pues en definitiva proyectará su preparación en dar buenas marcas para clasificar a París 2024.

“En 2017 tuve un agravamiento de una lesión que sufrí en Río 2016. Ya no iban a darse más participaciones deportivas para mí, pero saqué fuerza y logré competir. Luego me sometí a una operación, tras los resultados me metieron una semana en coma inducido. Se atrasó hasta 2019 mi regreso al deporte de alto rendimiento, pero me ayudó el que debido a la pandemia también se hayan atrasado los Juegos Paralímpicos y pude prepararme mejor”, señaló.

En relación a las pruebas que enfrentó dijo: “La rival más fuerte a vencer para mí, definitivamente era la propia Nely Miranda. Aunque hay mucho talento nuevo en Australia, España e Italia, siempre busco superarme y mejorar mis mejores tiempos”.

Agregó: “Mucha gente pensaba que no sería capaz de avanzar en las pruebas y yo demostré lo contrario, pues de cuatro competencias logré entrar a tres finales y ganar esa medalla, que repito; no es de bronce, sino una medalla de vida”.

En relación a sus próximas metas comentó: “Lo que viene para mí a corto plazo es el Mundial de Portugal, en junio del año entrante; luego los Panamericanos de 2023 y obviamente, todo enfocado a largo plazo para llegar a competir a París 2024”.

Reconoció que desde ahora se prepara para la que sería su cuarta incursión olímpica, que tendrá como sede la capital francesa: “Creo que trabajando como hasta ahora podré llegar a clasificarme para París 2024, pues considero que en los entrenamientos de cada día es donde realmente ganamos las medallas y sólo las vamos a recoger cuando estamos en las competencias”.

Reconoció que su familia, pero en especial su hijo, es el motor que la impulsa: “Mi hijo era el más emocionado en cada competencia, pero en particular ésta la disfrutó mucho, debido a la situación de salud que tuve que superar. Siempre me decía: ‘Mamá eres una guerrera, estoy orgulloso de ti’. Él es fundamental en este proceso pues le demuestro que no hay obstáculos que no se puedan superar”.

Hizo un reconocimiento a la labor de su entrenador José Pelaéz: “Es el mejor entrenador, pues las dos medallas de oro que suman en el medallero olímpico del deporte adaptado en México, se ganaron gracias a él, pues trabaja de una manera muy personalizada y sabe sacar lo mejor de cada atleta”.

Recibe vía WhatsApp todas nuestras noticias, manda la palabra ALTA en este enlace

En comparación de otros atletas que se quejaron de la comida y de las instalaciones a su paso por los Juegos de Tokio, en su etapa convencional, Nely dijo: “Es cuestión de adaptarse a comer lo más conocido como verduras, pasta, arroz, para no sentir alguna molestia antes de competir, pero lo principal es adaptarse a lo que encuentras en cada país que visitas para competir”

Abundó: “Las instalaciones estuvieron muy bien. Desde que llegamos ya estaba todo adaptado, en otros Juegos Paralímpicos nos hemos encontrado con que no estaban listas a nuestra llegada. En esta ocasión la alberca fue impresionante, superó por mucho el escenario de Río, tal vez percibí eso porque llevaba tres años sin estar compitiendo a ese nivel, pero además, la gente nos hizo sentir como en casa y me dejó un sabor de boca muy agradable”.

Como se recordará sus primeros Juegos Paralímpicos fueron en Beijing 2008, donde se colgó dos medallas de oro; en los Juegos Paralímpicos de Río 2016 –donde fue la abanderada de la delegación mexicana— consiguió una medalla de bronce; ahora, en los recién concluidos Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, obtuvo otra presea de bronce.

RECIBE EN TU CORREO LAS MEJORES NOTICIAS DEPORTIVAS, SUSCRÍBETE AQUÍ

?Escucha nuestro podcast?