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Tijeretazos y machetazos. Shanik Berman

Itzel Ubiarco

5, diciembre 2014 - 9:10

05 diciembre 2014. Shanik Berman

ERNESTINA Sodi, hermana de Thalía y de Laura Zapata, escribió un libro sobre la trata de blancas y aseguró: “Mi libro ‘Los cerezos negros’ es una historia verdadera, son dos víctimas que me vinieron a buscar para que yo escribiera su historia. Y me buscaron como escritora y me buscaron como víctima, porque sabían que si alguien podía entenderlas de todo lo que ellas vivieron pues era otra víctima. Yo soy víctima del secuestro y ellas de la trata de blancas. Me empezaron a platicar la historia, es una historia verdadera y mi libro es una denuncia porque se están llevando muchachas italianas a Japón, y se las lleva  la mafia japonesa que se llama Yakuza”.
-¿Es una familia?
“Los Yakuza es una familia y la diferencia es que acá están los carteles y allá son familias y está dividida la mafia japonesa en tres partes, la del Norte, la del Centro y la de Sur. A nuestras mexicanas se las llevaron a la parte del norte, que está en Fukushima. Cuando yo fui a la editorial les dije que con 60 páginas, me está llegando esta historia y la editorial me dijo: va. Les comenté que yo necesitaba ir a Japón, necesito saber cómo se están enganchando a las mexicanas y necesito hacer mi estudio. Conté con todo el apoyo de la editorial y me mandaron a Japón. Me decían si estaba segura de ir, ahí casi no hay turistas, es un lugar de mucha mafia, es peligroso. Yo iba a estudiar los tatuajes, pero más bien quería saber qué estaba pasando con esta parte de la mafia. El capo mayor se llama Oyabun y cuando llegaron las mexicanas enganchadas porque les prometieron que iban a ser modelos, van todas las chicas con esa ilusión…”.
-Muchos pensaríamos que son muy educados.
“Son iguales o más sangrientos que nuestras mafias, denigran a la mujer y tienen una forma de prostituir terrible. Una de mis personajes tenía relaciones sexuales con 40 tipos en un día, es una denigración humana, las mujeres se convierten en objetos. En una parte escribo que a una la rasuraron completamente de su cuerpo, incluyendo el vello púbico, después le ponen aceite vegetal y las ponen como mesa y encima de ellas el sushi y se toman el sake sobre ellas perfectamente maquilladas y sin poderse mover, les enseñan cómo respirar para que no se caiga la comida. Este libro lo tuve que novelar porque es demasiado fuerte la historia”.
-¿Tú tuviste abuso sexual por parte de tus secuestradores?
“Sí, y yo tuve que tomar terapia por todo lo que me hicieron, yo no tenía la opción de ver a  quien abusó sexualmente de mí porque estaba encapuchado, para mí era un hombre el que me había lastimado y calificaba igual al género masculino. En esa parte yo las pude entender porque cuando alguien te quita lo más sagrado que tienes, que es la libertad, y hacer uso de tu cuerpo bajo muchas amenazas, es terrible…”.
-Y después de eso afortunadamente tú te pudiste casar, ¿estás contenta casada?
“Gracias a Dios sí,  muy contenta, ahorita me tocó a mí hablar de estas chicas gracias a mi escritura”.