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9, febrero 2024 - 23:25

┃ Miguel Angel García

San Román fue ovacionada por los presentes Foto_@LaPlazaMéxico

Una velada agradable finiquitó el viernes en La Plaza México con la actuación de las matadoras Hilda Tenorio, Paola San Román y Roció Morelli. Las dos ultimas confirmaron su alternativa con los respectivos toros: Azafrán, de Vistahermosa, número 153, con 497 kilos; Respeto, de Marco Garfias, número 23, con 473 kilos.

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Fue Paola quien calentó la hoguera en donde fraguó una de sus tardes más importantes y al mostrar ese coló una auténtica revelación tras una labor, en su segundo astado, en la cual la queretana demostró sobrado corazón y una entrega sin igual, firmada por tandas de hechuras de gran calidad y empaque. Ahí hay una torera que puede dar pelea y una carta importante para las empresas.

Antes del festejo la gente sacó a Hilda con atronadores aplausos al tercio, luego ella invitó a hacer lo propio a sus compañeras. Al final, Hilda se iría con la otra moneda tras escuchar tres avisos.

PAOLA SE MOSTRÓ EN LA PLAZA MÉXICO

Paola se despatarró muy toreramente ante su primer astado, para enredarse por verónicas de buen empaque y chicuelinas de por igual; chicuelinas andantes para arrimar al toro de Vistahermosa al castigo de varas y vaya tumbo que le dio al picador, desmontándolo y hasta allá fue a dar.

Tras la ceremonia de confirmación la queretana se plantó como árbol para recetar los primeros pases por alto para tantear al socio. Le acortó distancia el astado y tuvo sus precauciones Paola, pero el toro rectificó e imprimió recorrido, dando tela para que la torera dejara detalles plausibles, aunque sin ajustarse. Marró con el acero y escuchó dos avisos.

Segundo toro para Paola, de Marco Garfias, Defensor, que empujó de firme en el castigo. La queretana se descaró en su la or de muleta, echándole corazón, raza, empuje y toreando muy de verdad con la mano diestra, quebrando la cintura y alargando el trazo. Se fue embebiendo en su propia labor la torera y no bajó el tono, una y otra vez atacaba al oponente para continuar deleitándose y gustándose muy despatarrada, templando y ligando por momento, mismos que hicieron explotar el graderío y que se desgranaran gritos de torero, torera. Trimcherillas de adorno antes de perfilarse con el acero, lástima que pinchó a este extraordinario ejemplar que le regaló a la torera calidad, nobleza y recorrido. No obstante el público le rindió pleitesía y pidió los trofeos. Arrastre lento al toro y vuelta para Paila, misma que compartió con el ganadero.

LA CRUZ

Hilda se fue inédita en lances de recibo en su primero toro, para de imediato colocar al toro al piquero y vaya fuerza y bravura con la que acometió el de Marco Garfias, llevándose al caballo hasta los medios del ruedo; por lo que el picador fue amonestado con dos avisos.

El toro no salió a jugar y mostró raza y temperamento, pese a que Tenorio se dobló toreramente para ablandar un poco la embestida, la fiereza del toro se fue para arriba y la torera decidió abreviar. Mal con la espada, dos avisos y abucheos.

Mezquite, de Vistahermosa, su segundo, acusó debilidad desde el principio, no obstante se fue reponiendo y terminó a más en su calidad y recorrido. Y en ese sentido Hilda también, ya que su labor fue tomando más estructura, más confianza, entrega y valor, mostrando esa Hilda de antes, tan ajustada y tan decidida. Estuvo muy bien en dos tandas por derecha y detalles de gran calidad. Y el público la trató de maravilla, historia que cambió al escuchar tres avisos.

DETALLES EN LA PLAZA MÉXICO

Rocío se fue decidida a los medios para recetar una larga cambiada que por poco le desprende el arete del lóbulo; Tolerante, de Marcos Garfias, también llegó con fuerza al caballo y tumbó jaca y jinete. Con la muleta se dio a torear tímidamente, escindiendo el brazo y guardándose en la toreo largo con la diestra.

Cambio al natural y mejoró el trazo, cosa que vio el público y le jaleó. Quiso repetir la dosis pero el astado le hizo un extfaño y ya no quiso saber mas. Afortunadamente los tres cuartos de acero que dejó fueron suficientes. Oreja a petición.

Cerró Romero, de Vistahermosa, el cual empujó en el tercio de varas estrellando al caballo en tablas y mandando al picador hasta el callejón, impresionante. La faena de muleta no trascendió, la idea de Roció se quedó en la buena intención y su toro pidió una muleta más experimentada. Pésima matando y ovación al toro.

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