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ESTO y algo más. Pedro Peñaloza

ESTO

27, febrero 2015 - 11:20

27 febrero 2015. Pedro Peñaloza

“Si no escalas la montaña, jamás podrás disfrutar el paisaje”.
Pablo Neruda

EL ATLAS, LA LIBERTADORES Y LA TÁCTICA
EL miércoles pasado se jugó la segunda jornada del grupo 1 del torneo de futbol internacional más antiguo, la Copa Libertadores. En la cual, se veían las caras el Atlético Mineiro de Belo Horizonte y el Atlas de Guadalajara. Dicho encuentro estuvo lleno de jugadas de gol, por parte de los dos equipos, con un gran desgaste físico pero que al final pudo sacar el triunfo el equipo mexicano debido a que los rojinegros le ganaron tácticamente a los locales.
Ahora bien, la escuadra dirigida por Tomás Boy había realizado varios experimentos en el torneo local al intentar cambiar de posición a sus jugadores cada fin de semana. Pero parece ser que el partido en contra de la escuadra brasileña por fin perfiló un esquema táctico fuerte para enfrentar sus dos compromisos. Veamos: La temporada pasada el mayor problema de los rojinegros era seguridad y liderazgo en la línea defensiva, faltaba un jugador que le imprimiera garra y fuera confiable en la última línea, y lo ha encontrado con Walter Kannemann, quien ganó ya la Libertadores con San Lorenzo. Kannemann, desde el encuentro contra Independiente de Santa Fe de la primera jornada, mostró cómo se deben de jugar estos partidos contra equipos sudamericanos, y el miércoles pasado no dejó respirar a los delanteros del Mineiro, en todo el partido no pudieron hacerle una jugada debido a su marcaje al límite del reglamento, asimismo, sabía que tenía que evitar a toda costa los desbordes de Luan, jugador habilidoso y desequilibrante, que sufrió jalones, patadas, insultos y de más, por parte del central argentino, que lo nulificó los 90 minutos.
Sabemos que el equipo rojinegro basa su estrategia de juego en el equilibrio que se logra en la media cancha. Por tal motivo, Boy incluyó esta vez, para tener más recuperación de balón y salida a Juan Pablo Rodríguez, como contención anclado, que normalmente había sido suplente en la Liga MX. Este cambio hizo que tanto Medina como el chileno Millar pudieran tener más libertad para ir a la ofensiva y con ello sumar más jugadores en el ataque sin peligrar por un contragolpe.
El partido lo pudo ganar el Atlas, gracias al reacomodo táctico al final del encuentro. Este cambio consistió en sacar a Millar y meter al joven Treviño como segundo contención acompañando a Juan Pablo Rodríguez, provocando que se formará una muralla al centro de la cancha con la línea de cuatro y los dos contenciones, con lo cual cerraba líneas el Atlas. De esta forma, se dejaba libre de tareas defensivas a Medina, que se iba colocar del lado derecho para contraatacar a los de Belo Horizonte.
Con el equipo brasileño volcado al ataque se empezaron a crear grandes espacios en la defensiva del local. Sabiendo esto, el cuerpo técnico refrescó a la ofensiva sustituyendo a Keno y Caballero, por el ecuatoriano Suárez y Barragán, que iban a encontrar una defensa exhausta. Así, un contragolpe de los zorros mediante un pase filtrado de Medina a Suárez, y unos centrales estáticos, pudo el equipo rojinegro, a cuatro minuto del final, llevarse el triunfo, que era fundamental porque ya se había perdido de local, volviéndolo a colocar por la pelea de la calificación. Este triunfo del Atlas significó quitarle el invicto de local en torneos internacionales que conservaba el Atlético Mineiro desde 1978. ¡Qué importante es la estrategia de juego para ganar los partidos!
Algo Más.- Por otro lado, tuvimos el encuentro entre Saprissa contra el América, el cual tuvo las características clásicas de un enfrentamiento a un equipo centroamericano, en dónde no se suele tocar mucho el balón y se prefiere el desgaste físico y los balonazos, además de que se busca la intimidación a toda costa para vencer al rival. A lo largo de 80 minutos el América no se encontró en la cancha (sintética), lo que fue aprovechado por el equipo tico, el cual por desgracia se topó con una muy buena noche de Moisés Muñoz. Finalmente, cuando se pensaba que el encuentro iba a terminar en un empate a cero goles, la entrada a la cancha de Sambueza y Peralta dieron un giro a la ofensiva de las Águilas, provocando tres jugadas que acabarían en goles en los últimos 10 minutos del encuentro. Sabemos que la justicia no existe en el futbol, pero los de guinda merecían más por todo el desgaste que hicieron en el partido.
pedropenaloza@yahoo.com / Twitter: @pedro_penaloz