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ESTO y algo más. Pedro Peñaloza
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Pedro Peñaloza

13, abril 2018 - 1:44

ESTO y algo más

En la vida no hay cosas qué temer, sólo hay cosas que comprender

Marie Curie

NADA ESTÁ ESCRITO

Las sorpresas están de vuelta. Se acabaron los favoritos. En este momento cambiaron las apuestas. ¿Hay algún club que destaque para llevarse la Champions? Barcelona era el conjunto invencible, hoy está fuera por una goleada en Roma, su consuelo es llevarse la liga española. De igual forma, Manchester City no pudo contra Liverpool y tendrá que esperar un año más para levantar la orejona. La inversión millonaria no fue suficiente. Asimismo, el actual campeón, Real Madrid, estuvo a segundos de quedar eliminado contra la Juventus. Es decir, todos estos resultados nos recordaron que el futbol es un deporte impredecible, donde la motivación y el juego de conjunto pueden superar la calidad.

La primera conclusión que se puede tener de dichos encuentros es la derrota y la urgente renovación del juego elaborado que practica el Barcelona y que importó Pep Guardiola al Manchester City, recientemente eliminados. Parece que se ha superado este estilo con la revolución de una presión alta forzando la pelota larga y la lucha feroz en media cancha. Esperemos que este golpe ayude a depurar el tiki-taka y se renueve.

Pero profundicemos más el análisis con los catalanes. No es reciente la dependencia casi total de Messi, pero Valverde no ha podido solucionar el enigma de jugar sin la Pulga. Barcelona pierde su fuerza ofensiva cuando el contrario anula al diez. Por tal motivo, la potencia que pueden llegar a tener los blaugranas se pierde cuando se le quita el balón a Lionel. ¿Es Barcelona un equipo de élite cuando todo su juego depende de un jugador? Es vistoso y agradable, sí. Pero es ya anacrónico y predecible. La fórmula es ya conocida, la Roma la descifró y ganó.

El otro encuentro que pudo romper las quinielas fue el disputado en el Santiago Bernabéu. Todo estaba puesto para que los Merengues tuvieran un día de campo y disfrutaran con su afición el pase, pero Juventus pensaba diferente. Un gol tempranero cambio los planes y, con esa cubetada de agua fría, todo fue cuesta arriba para los blancos. Y aunque un final polémico les dio el triunfo, el partido estaba para cualquiera.

¿Qué podemos pensar cuando los favoritos para levantar la copa se vieron superados? Esto para todos los aficionados debe ser un recordatorio y no dar a nadie ganador aunque en el papel y las estadísticas se encuentren sumamente disparejos. Sin embargo, igualar el nivel sólo se consigue trabajando, no viene del espíritu santo ni por persignarse cuando se entra al terreno de juego, son horas y repeticiones practicando cómo contrarrestar las virtudes del rival. En estos tiempos la táctica puede equiparar niveles. Una buena preparación física y largas horas en cancha acortan las distancias.

Algo Más. La Asociación de Futbolistas tiene todo para romper con las viejas prácticas de los dueños, eliminar el “Pacto de Caballeros” y poder así negociar su fuerza de trabajo libremente; también, podría terminar con el Draft, donde los jugadores tienen que ir a suplicar un fin de semana para que les den un contrato. El paro de la última jornada regresaría a los dueños del dinero a su sitio y restablecería el poder de negociación. En este momento, los directivos son los que controlan todas las decisiones, cuantos extranjeros llegan, quien sube de categoría y quien no y, claro, la venta de futbolistas aunque no tengan contrato. En fin, la balanza se puede volver a equilibrar, lo único que falta es la unión de jugadores y entrenadores. Veremos.

pedropenaloza@yahoo.com/Twitter: @pedro_penaloz