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ESTO y algo más. Pedro Peñaloza

Itzel Ubiarco

21, noviembre 2014 - 9:52

21 noviembre 2014. Pedro Peñaloza

LA SELECCIÓN Y SUS PROBLEMAS
“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos es lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”.
Víctor Hugo.

LA minigira por el Viejo Continente pudo no darle la misma cantidad de dólares a las arcas de la Federación en comparación con los partidos organizados en suelo estadounidense, sin embargo, la experiencia de viajar a países con culturas totalmente diferentes, con un clima gélido clásico del invierno europeo, enfrentar a jugadores sumamente competitivos y tener la afición en contra, sin duda deja un aprendizaje enorme a los futbolistas que tuvieron la oportunidad de participar en esta convocatoria.
Por otro lado, tuvimos una selección mexicana de contrastes, en un primer partido el desempeño del equipo fue bueno, compitiéndole en su casa a una potencia como Holanda y sacándole el triunfo con una participación sorprendente de algunos jugadores que o no habían tenido mucha actividad en sus equipos como el caso de Ochoa, Chicharito y Reyes o no venían con su mejor nivel.
En el partido contra Bielorrusia, las circunstancias fueron diferentes, debido a que se enviaron a la cancha once jugadores que no habían alineados juntos o que iban por primera vez a la selección, como el “Tecatito” Corona o “Ponchito” González. Además, creyeron que con la playera le podían ganar al equipo ex soviético, tomando una actitud perdona vidas, displicente, que los locales aprovecharon muy bien. Esta derrota es una lección tanto al cuerpo técnico, por mandar a la cancha a un equipo que no estaba preparado y, para los jugadores, que se creyeron superiores al rival sin demostrarlo en la cancha.
Ahora bien, la defensiva que el “Piojo” Herrera puso en Ámsterdam, tuvo algunos errores pero en términos generales, Aldrete, Herrera, Alanís, Aguilar y Reyes aguantaron bien el ataque de la naranja mecánica, estuvieron atentos a las marcas y tuvieron buena salida. En Borisov, saltaron a la cancha Domínguez, Rodríguez, Venegas, Aguilar y Ponce, una línea defensiva que nunca se sintió, no presionó, en las marcas no estuvo atenta y en la construcción del juego se mostró con grandes déficits técnicos. Era una defensa nueva, que no había jugado junta, por lo que realizar una crítica y compararlos con los del primer partido pareciera injusto. Aunque, es cierto, que son pocas las oportunidades que tiene un jugador profesional para convencer al entrenador de su selección y lo siga llamando, pero las circunstancias esta ocasión fueron disparejas. Veamos: Es diferente tener a un “Gallito” Vázquez, que es un pulmoncito, te pelea todos los balones y está acostumbrado a jugar él solo en la media chanca, a tener a Jonathan dos Santos, que es un jugador técnico y que te puede crear una ocasión de gol con un pase, pero no te achica ni te cubre la cancha como el medio de León. Asimismo, contra Holanda se formó la línea de cuatro y dos contenciones cuando subió Reyes a ayudar a la media cancha, jugador que no desconoce la posición. Frente a Bielorrusia se incorporó a la contención el “Cata” Domínguez, el cual le costó más trabajo la tarea de recuperación y por momentos se perdió en el terreno de juego.
En la delantera, volvía a iniciar un partido Raúl Jiménez, quien no lo está pasando bien en Madrid y se veía algo falto de ritmo, y Giovani Dos Santos, que intentó echarse al equipo al hombro. Por los lados, “Ponchito” González no pudo lucir y Corona mostró que es un jugador que le gusta encarar pero perdió muchos balones en media cancha. En el segundo tiempo el “Piojo” quiso componer el barco metiendo a los que habían iniciado en Holanda, pero el rival ya estaba muy bien parado en el terreno, es más, los cambios resultaron contraproducentes, y al final del partido el equipo no tenía pies ni cabeza.
La lección que dejan estos dos últimos partidos del año es que se tiene un equipo que puede ser competitivo con las potencias futbolísticas, una selección que puede jugarle a cualquiera, sin complejos. Pero el próximo año se vienen dos copas importantes para el Tricolor y tenemos para formar un solo grupo. Al principio se pensó que alcanzarían los jugadores para salir campeón en la Copa Oro y llegar a las finales en la Copa América, ahora ese objetivo se ve más lejano.
Sin lugar a dudas, México, como viene jugando desde el Mundial, se puede traer el trofeo de CONCACAF, pero de ahí a que pueda llegar con un equipo alternativo a las finales en Chile, se ve complicado. Herrera tendrá que echar mano de jugadores que ya no entraban en planes, como Rafael Márquez o el “Maza”, y esperar que se recupere Héctor Moreno y retome su nivel, para tener una selección competitiva. Ya no hablemos de si habrá una banca que ejerza presión a los titulares. Es nuestra realidad.
Algo Más. En que torneo del mundo un equipo se siente que salvó la campaña y hasta puede ser campeón cuando termina en octavo lugar… en México. Sí, con una liga diseñada únicamente por las televisoras, donde sólo importa el dinero que se recauda en las finales, el resto del torneo puede ser aburrido y mediocre. Normal.