Con la tecnología de Google Traductor

ESTO y algo más. Pedro Peñaloza

Itzel Ubiarco

7, noviembre 2014 - 9:13

07 noviembre 2014. Pedro Peñaloza

ENTRE LA MEDIOCRIDAD Y EL PUNTISMO

“Las palabras nunca alcanzan
cuando lo que hay que decir desborda el alma”.

Julio Cortázar.
LA mediocridad que se vive en la Copa Mx es resultado de la mala planeación de la FMF. Sí, para algunos entrenadores urgidos de triunfos es un oasis, pero para el futbol mexicano no representa importancia alguna. Además, no podemos esperar que este torneo tenga buenos encuentros, si en la Liga, en donde supuestamente se debería desarrollar el mejor futbol, reina la mediocridad y el aburrimiento en cada partido.
Ahora bien, en un primer momento, este torneo alternativo que incluiría la participación de equipos de Primera y Primera A, pareció un buen intento para llevar a los grandes clubes a diferentes plazas del país. Sin embargo, hasta el momento es un fracaso, ya que los estadios a mitad de semana se encuentran casi vacíos, con contadas excepciones, y los equipos lo toman como un campeonato que sirve para que su banca y sus juveniles no pierdan el ritmo de juego. Nada más, el espectáculo sale sobrando.
La Copa en México estaba destinada al fracaso. Veamos: Los torneos de Liga que se organizan en el mundo, normalmente se juegan en un campeonato largo con un descanso en invierno, y el campeón se decide por haber hecho la mayor cantidad de puntos, en otras palabras, el equipo más regular y constante se lleva el certamen. Es así, que, los proyectos en los clubes tienen más tiempo para desarrollarse. Paralelo a este torneo, tenemos los partidos de Copa, los cuales, desde el principio se juegan a muerte súbita, no existen grupos ni puntos, es visita recíproca y quien meta la mayor cantidad de goles pasa a la siguiente ronda.
Por otro lado, tenemos las competencias organizadas por Decio de María y compañía, en los cuales se privilegia el resultado inmediato, provocando que los entrenadores, urgidos de puntos para la calificación, privilegien el resultado al espectáculo. El esquema que siguen los torneos cortos de la Liga MX, no representa gran diferencia con la Copa, ya que en ambos campeonatos se juega a eliminación directa en la fase final. Y por si esto no fuera suficiente para desalentar a la afición, estos torneos ofrecen dos campeones cada año, por lo que el cortoplacismo es la característica de nuestro futbol y en la mente de los directivos sólo está la ganancia rápida. Lástima.
Se hace urgente la reorganización de los torneos cortos. En un primer lugar, la Liga MX debería estar diseñada para ser un campeonato largo en el cual los 18 equipos se enfrentaran todos contra todos, tanto de local como de visitante, así encontraríamos regularidad y el cuerpo técnico podría trabajar para inyectarles su estilo a los jugadores. No podemos seguir sacrificando 17 jornadas de mediocridad cada torneo por 4 partidos emocionantes en la liguilla.
De igual forma, si se piensa que la Copa MX se planeó para que los equipos de Primera A subieran su nivel con el roce con equipos de una división superior, porqué no incluir también a la segunda división en este torneo, como se hace en Inglaterra o España. Asimismo, la Copa necesita una reestructuración total y se debería empezar por eliminar la fase de grupos que hace al torneo tedioso y cansado, ya que son demasiados juegos y, hacer sólo uno cada año, tener tantos campeones en tampoco tiempo provoca que se menosprecie conseguir dicho trofeo.
Las dos liguillas que se tienen cada año futbolístico en México están diseñadas por el duopolio televisivo de Tv Azteca y Televisa, son ellas las que aprovechan los altos ratings en las fases finales de los torneos cortos para recaudar grandes cantidades de dinero. Sí, entregan un pésimo producto mientras sus cuentas se llenan de dólares. Por lo tanto, se ve más que complicado algún cambio en el diseño de la competencia. Las estadísticas están a la vista, la efectividad de los equipos que califican es mediocre, faltando dos fechas para terminar, ¡algunos equipos con 37% de los puntos obtenidos aún aspiran a calificar. Increíble pero cierto.
Algo Más.- Desde hace seis años la final de la liga mayor de la ONEFA se juega entre la UNAM y la UANL. Estos equipos dominan y controlan el torneo, los demás son espectadores. En un primer momento, se separó a los Tecnológicos de Monterrey porque la competencia era injusta con las universidades públicas, con la salida de éstos, los Pumas y Tigres monopolizaron el campeonato. Los que primero se quejaban del sistema, ahora se privilegian de él. Ver para creer.
pedropenaloza@yahoo. com/ Twitter: @pedro_penaloz