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10, febrero 2024 - 6:00

┃ Alvaro Zaldaña/ ENVIADO

La comida mexicana también será parte del SB LVIII / Fotos: Jorge Briones

LAS VEGAS.- Al ser considerada una de las ciudades más lujosas y excéntricas del mundo, pero sobretodo de los Estados Unidos, Las Vegas es un destino perfecto para miles de migrantes mexicanos que, como siempre, buscan el sueño americano con tal de tener una vida digna para ellos y sus familias. Justo ese fue el pensamiento, el objetivo y, para su fortuna, hoy en día la realidad de Andrés Romero quien trabaja como taquero en los tradicionales Tacos El Gordo.

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La sucursal ubicada en el Strip, la parte más lujosa de Las Vegas, es donde el compatriota acude todos los días a su turno desde las 17:00 hasta las 5:00 horas. Él se encarga principalmente de servir los tacos al pastor desde el tradicional trompo por un costo de desde los 4 dólares o 69 pesos mexicanos, y algunos más como los de carne asada, lengua o sesos pueden alcanzar un costo de 8 dólares o 137 MXM cada uno.

Los precios suelen impactar a los mexicanos que visitan Las Vegas, aunque el sabor y la grasosidad típica de la comida callejera nacional está presente. Es por ello que, según Andrés, se trata del negocio más famoso en su tipo entre las personas locales. O por lo menos eso es lo que entiende él.

“Yo como que sí trató de platicar con ellos, pero yo no sé inglés, sé muy poquitas palabras y no entiendo, la verdad. Pero la mayoría dicen que es ‘very good’ o ‘very nice’, que les gusta mucho. Aquí tengo un año y dos meses trabajando bien. No sé, de repente está tranquilo, de repente hay mucha chamba, pero siempre el ambiente es muy bueno aquí. Ambiente con los taqueros, con los clientes, con todo, se atiende bien a todo el personaje”, comentó Andrés para ESTO.

El originario de Querétaro señaló que si bien la mayoría de los trabajadores son latinos, también suelen llegar “gente de Corea, chinitos, de África, gringas, mexicanos, de todo, llega aquí de todo. Como estamos en el mero centro turístico, de todo llega. Y por ser latinos la mayoría se crea una comunidad importante, todos aquí nos apoyamos en todo como debe ser”.

Con orgullo y confianza, Andrés confirma que ha cumplido el sueño americano. Al llegar de ilegal estuvo entre 8 y 15 días sin empleo y después comenzó en los Tacos del Gordo. Los motivos que lo obligaron a arriesgar su vida de esa manera son los comunes, “por la pobreza que hay hoy en México. Tenía muchas deudas, no había trabajo, y gracias a Dios aquí estoy saliendo adelante”.

Hoy la tranquilidad lo invade día a día, con un trabajo estable y sueldo constante. Pero advierte que tomar el riesgo no es para cualquiera. De hecho, señaló que inclusive perdió conocidos durante su transitar de la frontera y quiso dejar claro que lo mejor, sin duda, es tramitar una visa.

“No todos corren con la misma suerte. Yo les podía decir ‘vénganse’, yo me vine de ilegal, pero no todos corremos con la misma suerte. Hay muchos que se quedan en la sierra, en el desierto, cuando vinimos había muchas crucecitas y un conocido se perdió, ya no supimos nada de él. Es difícil. Yo digo a las personas que no estén quemadas con la inmigración, mejor tratar de tramitar una visa, buscar si tienen familiares aquí que ganan un poquito más. Que les ayuden con lo que se necesita para gastar y tramitar una visa es lo mejor que pueden hacer. Porque en el camino, el camino sí es muy difícil”, dijo al Diario de los Deportistas.

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Pero aunque a Andrés le vaya bien, su deseo simplemente es permanecer un par de años más en la sede del Super Bowl LVIII, en los cuales buscará ahorrar lo necesario para en su momento volver a Querétaro y abrir su propio negocio.

“Pienso estar aquí unos tres años, ahorrar un dinerito e irme a poner mi negocio de tacos a Querétaro. Toda mi vida he trabajado tacos. Me gusta mucho, a mi esposa le gusta mucho cocinar también. Ese es nuestro sueño, algún día tener nuestro propio negocio”, sentenció.