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Somos Versus
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Somos Versus

14, abril 2021 - 0:02

Somos Versus

Somos Versus las canchas disparejas

 

Por Marion Reimers

 

Los deportes forman un complejo tejido de experiencias y oportunidades. En la ONG Somos Versus trabajamos por espacios deportivos que contribuyan a crear un mundo más equitativo en el que la cancha sea de todas.

En 1970, Pelé ganó en México la última Copa Mundial de su extensa y brillante carrera. Medio siglo hace de las hazañas de la selección brasileña, liderada por quien es uno de los mejores futbolistas de la historia. Al tiempo que Arantes do Nascimento cimentaba su legado, las mujeres brasileñas tenían prohibido practicar el deporte que bañaba de gloria a su país en el Estadio Azteca. La prohibición del futbol femenil duraría casi una década más en el gigante sudamericano.

También en 1970, un equipo de jóvenes mexicanas logró, sin reconocimiento de la FIFA y sin apoyos estatales para realizar el viaje, lo que ninguna selección varonil de categoría mayor ha logrado: el tercer lugar en una Copa del Mundo. Uno año más tarde jugarían la final frente a un Estadio Azteca repleto.

Estos datos pueden parecer anecdóticos, pero apuntan a realidades que han formado el contexto actual, en el que las mujeres que desean practicar y disfrutar el deporte enfrentan retos y dificultades muy particulares. El obstáculo no es una falta de coordinación innata, fuerza limitada o la ausencia de competitividad en la naturaleza femenina: el obstáculo es que históricamente las mujeres han sido sistemáticamente excluidas de las estructuras y espacios de la práctica y el consumo del deporte.

En pleno siglo 21, con la Liga MX Femenil cerca de cumplir un lustro de vida, habrá quienes defiendan que las diferencias se han reducido. Y si bien la brecha en efecto ha disminuido en muchos aspectos, la desigualdad entre hombres y mujeres que se filtra a todos los ámbitos de la vida tiene un claro reflejo también en los deportes.

Hay grandes temas que se discuten cuando se menciona esta desigualdad: los salarios, el acceso a los estadios, los espacios de transmisión televisiva y los apoyos institucionales. Sin embargo, no hay que perder de vista lo que esto nos dice sobre lo que pasa lejos de los reflectores: los patios de las escuelas, los gimnasios, los parques. ¿Las niñas, adolescentes y mujeres tienen acceso a estos espacios en libertad? ¿Son lugares libres de violencia, acoso, hostigamiento? ¿Qué implica para el desarrollo de la personalidad y del talento el que no lo sean?

Éstas preguntas no tienen una respuesta sencilla o directa, pero desde hace tiempo que nos las hacemos en Somos Versus. Más aún, son algunos de los cuestionamientos que guían nuestro trabajo, con el cual buscamos que los deportes sean cada vez más, un espacio para todas, todes y todos. El trabajo no es sencillo, en parte por la diversidad de deudas pendientes que el deporte tiene con las mujeres y las personas de la comunidad LGBTIQ+, entre otros. Desde la fundación de Somos Versus, en 2017, hemos buscado subsanar algunas de esas carencias: visibilizamos las vidas y logros de mujeres en el deporte a través de la organización de editatones, nos sumamos al reclamo contra las violencias que sufren las mujeres cuyo trabajo es comunicar con la campaña #UnaSomosTodas, y nos preguntamos ¿dónde está Ada? para cuestionar las diferencias estructurales que hasta las mejores atletas del mundo enfrentan al querer, simplemente, jugar. En febrero publicamos la Guía Básica para una Comunicación Inclusiva y Libre de Prejuicios, una herramienta que busca ayudar a quienes escriben o hablan de deportes en los medios de comunicación a acercarse a la comunidad LGBTIQ+ sin homofobia.

Sí, los deportes replican las desigualdades que abundan en la sociedad. Pero también nos ofrecen la posibilidad de imaginar un mundo en el que las mujeres tengamos plena autonomía en el uso y disfrute de nuestro cuerpo, en donde trabajar y vivir dignamente del deporte sea una posibilidad real, en donde las mujeres no enfrentemos condescendencia, burlas y franca violencia por elegir dedicar nuestra vida a patear un balón o narrar un partido. En Somos Versus buscamos hacer un cambio del que todas, todes y todos pueden formar parte.