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Mira

29, marzo 2024 - 9:48

┃ Yael Rueda

Jair Pereira confesó su paso por la prisión / Foto: @jairpereira16

El exfutbolista Jair Pereira relató en el podcast de Yosgart Gutiérrez la ocasión que terminó en la cárcel, y todo por revender unos boletos para un partido del Atlante.

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El actual director deportivo de la People’s League confesó que lo agarraron afuera del Estadio Azteca, y ni siquiera estaba vendiéndolos más caros.

“Una vez me metieron a la cárcel porque me puse a revender boletos afuera del Estadio Azteca de los que me daban los jugadores del primer equipo, me agarraron, ni siquiera los estaba dando más caros, los estaba dando más baratos”, comentó.

@el.re.portero "Revendía los boletos de $300 en $150" Jair Pereira Ve capitulo completo en mi canal de YouTube #atlante #atlante #yosgartgutierrez #jairpereira #prisioneros #elreportero #ligamx #futbolmexicano @Yosgart_25Guti ♬ sonido original – El RePortero ⚽🥅🧤🎙️

“Yo traía 10 boletos y ya había vendido 5, ya había ganado mis 750 pesos, era un partido contra Cruz Azul esos si se iban a vender”, comentó.

Jair Pereira aceptó que en su momento era muy complicado haber vivido esa situación, hoy reconoce que ese fue su camino para salir adelante.

“En ese momento no me daba risa, era lo que me tocaba vivir y lo que tenía pasa salir adelante, para poder comer, no hablamos de unos zapatos de futbol hablamos de poder comer, me tocaron momentos difíciles, hasta que llegué a Cruz Azul”, comentó.

En Cruz Azul le cambió la vida a Jair Pereira

Cuando Jair Pereira llegó a Cruz Azul fue cuando comenzó a irle mejor. La vida le cambió al futbolista.

“Ahí tuve la fortuna de que me daban de comer, me daban de desayunar, de cenar, lo normal, pero lo veía como guau, yo tenía un agradecimiento hacia ese club y lo sigo teniendo”.

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Me gané mi primer salario de 4,800 pesos y decía ‘no manches, voy a poder ir a Irapuato a ver a mis papás, voy a comprarme mi (boleto) de camión, vaya poder ir a meterme a Martí a la canasta que estaba afuera (de descuentos). No había de mi talla, le relleno con doble calceta o engarruño los pies, a ver cómo le hago y que me queden sí o sí los zapatos’”, cerró.