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7, febrero 2023 - 1:32

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Los golpes en la cabeza debrían estar prohibidos en categorías infantiles, aseguran especialistas.FOTO: RAMÓN ROMERO

ALVARO ZALDAÑA Y HÉCTOR ALFONSO MORALES 

¡Traz, traz, traz! Es el sonido de los cascos de niños que entrenan el futbol americano en Cuemanco, Ciudad de México. Golpes constantes, directos a la cabeza. Ellos los ven como un juego, pero especialistas médicos alertan sobre los riesgos que enfrentan quienes desde muy temprana edad practican deportes de contacto, sobre todo, donde hay impactos en la testa.

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Según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, el cerebro humano alcanza su mayor tamaño entre los 11 y 14 años de edad, sin embargo, su madurez llega entre los 25 y 30 años de edad.

Entonces: ¿Qué repercusiones puede tener en los pequeños el jugar este tipo de deportes?

“Pueden existir varios contextos en cuanto al traumatismo craneoencefálico: uno puede ser lesiones de manera continua al utilizar la cabeza sin producir de manera inmediata una alteración clínica o el segundo que son las más frecuentes, las conmociones, que son lesiones habituales en niños y jóvenes, y sus síntomas rara vez se informan o se diagnostican. Pueden producir dolores de cabeza, problemas de atención, problemas de memoria, problemas de adquisición de aprendizaje e incluso alteración del juicio”, describe la neuróloga pediatra, Claudia Flores en entrevista con ESTO.

Los golpes en el futbol americano deberían estar regulados, aseguran especialistas. FOTO: RAMÓN ROMERO

El tamaño del problema con los deportes de contacto en la cabeza y su crecimiento en nuestro país es difícil de discernir al no tener datos estadísticos -de acuerdo a los doctores- que a su vez son inexistentes por la falta de seguimiento de los entrenadores, profesionales de la salud y padres de familia cuando se da un caso.

Inclusive, según la doctora Flores se ha comprobado que “hay alteraciones que vienen desde la información genética que tiene el individuo para poder lesionarse.

“En Estados Unidos y Europa cada caso es reportado y analizado, desgraciadamente aquí no pasa. El año pasado se reportaron 3.4 millones de traumatismos craneoencefálicos asociados al deporte en Estados Unidos, donde el 70 por ciento de los afectados tenían menos de 20 años. Se les hizo estudios neuropsicológicos que consisten en establecer su condición de memoria, de razonamiento, de lectura, de escritura y se encontraron algunas alteraciones que sí se pudieron asociar a estos golpes.”, señala Flores.

El doctor Héctor L. Frisbie complementa con su preocupación sobre este fenómeno “una persona que se expone constantemente a golpes en la cabeza sufre un cambio en la anatomía y función del cerebro y duplica la velocidad de su deterioro. El tener un trauma crónico del cerebro genera que una persona de 40 parezca tener uno (cerebro) de 80 y tenga una función geométricamente deteriorada por los golpes. La demencia se incrementa de manera muy importante, se vuelven agresivos, depresivos y con crisis de ansiedad importantes”.

“El riesgo existe en los menores que se exponen, aunque tienen prohibido pegarse en la cabeza, porque se lo explican los profesores. Si se daña el cerebro de un niño, tienen consecuencias por el resto de su vida. Y aunque pueden tener una vida normal, pudieron tener un desempeño mejor”, advierte para el Diario de los Deportistas.

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EL CASCO DE FUTBOL AMERICANO, ¿UN ARMA?

El abrasador sol matutino del sábado cae directamente en el campo de futbol americano al sur de la Ciudad de México que – al estar rodeado por canales de aguas negras- logra que el ambiente húmedo y el césped áspero compartan un mismo espacio.

El casco en el futbol americano debería usarse solo como protección. FOTO RAMÓM ROMERO

En ese emparrillado niños de 6 a 8 años realizan ejercicios de coordinación, mujeres intentan quitarse las banderas de los costados, jóvenes masculinos corren a toda velocidad ante las órdenes del coach y pequeños de 10 a 12 años estrellan las cabezas en una seguidilla de ocasiones, donde sólo el casco les impide sufrir una lesión grave, por lo menos en el corto plazo.

“¿Listos?”, menciona uno de los coaches a lo que los niños, como si de una especie de preámbulo antes de enfrentar un peligro se tratara, responden con un eufórico “¡Vaqueros!”. Después emprenden una embestida en busca de raptar o proteger el ovoide, y que deja una innumerable cantidad onomatopeyas por los choques de las protecciones, que han tenido más trabajo que nunca.

“Despacio, respira por la nariz, sácalo por la boca y cuando menos se lo espere te le dejas ir. ¡Mueve las piernas, adelante, bien hecho!”, celebran los entrenadores ante la satisfacción de ver a sus pupilos entregarse físicamente, mientras que algunos pequeños se molestan por el hecho de que el siguiente ejercicio no incluye el impacto con casco. “Así ni se siente, no tiene chiste”, reprochan algunos menores.

“Hay que explicarles que el casco no es un arma, es para su protección”, explica al Diario de los Deportistas Kevin Vallejo, que cuenta con 17 años de experiencia como jugador y coach en los emparrillados.

SÍNTOMAS DE UNA CONMOCIÓN CEREBRAL EN NIÑOS

  • Dolor de cabeza o sensación de presión en la cabeza
  • Náuseas o vómitos
  • Problemas de equilibrio o mareos
  • Visión doble o borrosa
  • Sensibilidad a la luz o al ruido
  • Sentirse fatigado, lento, mareado o aturdido
  • Dificultad para prestar atención
  • Problemas de memoria
  • Desorientación
  • Lentitud en entender y responder a los demás
  • Problemas para dormir
  • Cambios en el estado de ánimo e irritabilidad
  • Cambios en el comportamiento
  • Cambios en la personalidad

“A veces, los niños insisten en usar la cabeza para golpear porque es una ideología heredada desde casa. Cuando nosotros empezamos todavía estaba permitido ese tipo de choques, nos lo inculcaron, entonces yo creo que ahora los hijos de estos ex jugadores les heredan ese tipo de pensamientos. Hay que evitarlo”, dice.

“Por la naturaleza del deporte, las lesiones son inevitables”, dice Vallejo que explica que en la etapa infantil se sufren cosas más leves como “torceduras o esguinces”, sin embargo, ya en la adolescencia llegan las fracturas y también los golpes de mayor gravedad que también tuvo la mala fortuna de vivir.

El golpeo en el futbol americano infantil debería ser limitado. FOTO: RAMÓN ROMERO

“En un entrenamiento un corredor me impactó directo en la sien.  Caí desorientado, sin aire, mareado por dos o tres minutos y el malestar me duró todo el día. Estás chavo y dices ‘bueno, fue un golpe y ya’, pero no tienes el nivel de conciencia para ir al doctor y verificar que todo está bien”, cuenta.

La perspectiva, aunque con pequeñas diferencias, termina por ser prácticamente general en todos los ámbitos: de médicos, jugadores, entrenadores y también de especialistas del futbol americano a través de los medios de comunicación como Enrique Garay.

“Adoro la NFL, el futbol americano significa mucho para mí, pero no cierro los ojos ante lo que pasa. Los niños deberían exponer la cabeza en edades mucho más adultas, cuando su cerebro esté más desarrollado, y si en algún momento existiera una ley que lo impidiera, impactaría al deporte como tal”, dijo en charla para ESTO.

LOS GOLPES EN LA NFL NECESITAN REGULACIÓN: COACH INFANTIL

En el futbol americano y otros deportes como el boxeo, hockey y las artes marciales mixtas, se necesita una estructura que busque evitar los contactos en la cabeza a todos los niveles. Sin embargo, los protocolos de conmociones certificados carecen de fuerza en México, por lo menos no en el deporte de las tackleadas, según refieren sus protagonistas.

El contacto en los deportes debería ser en la parte baja. FOTO: RAMÓN ROMERO

“Hay algo que es muy claro y que tenemos que quitarnos en el país, y eso es que nosotros somos coaches, tenemos nuestra carrera, sí, pero no es de médico. Levantamos certificaciones y pláticas para aprender un poco más sobre el tema, prepararnos, pero los coaches no asisten, no van”, comenta a ESTO Eduardo López Barrientos “Baloo”, coach con 32 años de experiencia.

El problema es conocido a nivel general, pero no hay el mismo interés en buscar detenerlo. Por más que algunos entrenadores intenten orientar a los jóvenes, hay una porción a los que no les causa interés.

“A veces te enfrentas a equipos que tienen el concepto de que el casco se utiliza como arma. Nosotros nos enfocamos mucho en la técnica pero es muy difícil porque no podemos coachear a todos los niños”, dice “Baloo”.

La indiferencia de varios entrenadores, así como de las autoridades de las ligas solamente agranda el problema, pero también existe otro rubro y ese lo ocupan los padres de familia.

“Entiendo el riesgo y claro que me importa, pero también me importa lo que deja el futbol americano a nivel humano. Es mucha disciplina, son muchos valores agregados que no siempre se inculcan”, dijo Octavio, padre de Mateo que entrena en la categoría infantil.

¿Cuál sería su opinión sobre una ley que impida los contactos de cabeza dentro de cualquier deporte en menores de 12 años?

“Realmente sería correcto. Probablemente le quitaría la esencia al deporte y afectaría el negocio, pero tendrías niños mejor desarrollados, más hábiles, de otro nivel”, agrega el coach “Baloo”.

EL CONTACTO EN LOS DEPORTES DEBERÍA SER DE LA CINTURA PARA ABAJO: ESPECIALISTA

¿Cuál es la solución para evitar que los niños pongan su cerebro en riesgo en deportes de contacto en la cabeza? ¿Prohibir? ¿Regular? El doctor Héctor L. Frisbie se muestra en contra de cualquier prohibición, pero los padres de familia deben tener información sobre lo que les puede pasar a sus hijos a corto, mediano y largo plazo.

“Creo que cualquier deporte que signifique impacto, debe ser jugado por una persona que entiende los riesgos asociados a esa práctica. Si me sentara con los papás y les dijera que su hijo va a estar en una actividad con riesgos de trauma cerebral, fracturas y eso determine la calidad de su vida, algunos dirían que sí, porque los papás están efervescentes en las tribunas. Ellos quieren canalizar muchas frustraciones viriles de muchas clases a través de los hijos. Es un problema grave, los exponen a algo que es innecesario, hay deportes donde no hay contacto, (el futbol americano) es un deporte con mucho mayor riesgo”, indica.

El casco en el futbol americano no es un arma. FOTO: RAMÓN ROMERO

“Sería una decisión muy importante impedir que hubiera contacto de la cintura para arriba, porque ahí se encuentran las estructuras vitales que son el corazón, el cerebro y los pulmones. Existen equipos de protección. El riesgo disminuye, pero existe. No estoy de acuerdo en que se prohíba nada, sino que se regule y sanciones para quienes no cumplan con esas reglas. Los reglamentos están escritos para proteger a las ligas, para eximirlos de responsabilidad. El problema es que no hay sanciones, se cree que las reglas están para ser leídas, pero se piensa que son sugerencias”.

Categorías de la Federación Mexicana de Futbol Americano A.C.

Baby:

  • Ardillas (5-6 años)
  • Castores (7 años)
  • Zorros (8 años)
  • Infantiles (Equipados)
  • Rabbits (8-9 años)
  • Hornets (10-11 años)
  • Irons  (11-12 años)
  • Falcons (12 -13 años)
  • Tauros (13-14 años)
  • Ponys (14 – 15 años)
  • Juvenil A (16-17 años)
  • Juvenil AA (17-18 años)

ADULTOS

  • Intermedia (18-20 años)
  • Liga Mayor ONEFA (hasta los 25 años) 

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