Con la tecnología de Google Traductor

Las reglas y los reglazos
titulo-foto

Eduardo Brizio

17, mayo 2024 - 6:00

Saben más que un instructor de FIFA

Lo hemos comentado en infinidad de ocasiones, los silbantes son las estrellas del futbol mexicano y todo aquel que tenga un micrófono (o una pluma) a su alcance, se siente con la autoridad y los conocimientos necesarios para opinar, cual experto, sin siquiera haber leído alguna vez el reglamento que rige nuestro querido deporte.

La regla de juego ha cambiado un montón. Bastaría con decir que en los últimos 10 años ha sufrido más modificaciones que en los cien anteriores. Esta “metamorfosis” legislativa ha traído consigo que en muchos casos la regla se vuelva casuística.

Se ha puesto de moda que los “solones” (Solón: uno de los 7 sabios griegos) critiquen la regla de juego afirmando que “es injusta” lo que podría llegar a ser cierto en algunos casos. Admitiendo sin conceder, bueno sería recordar que el principal objetivo de las leyes no es el de impartir justicia; sino, el de establecer la certeza jurídica.

Para acabarla de amolar, las modificaciones reglamentarias fueron acompañadas por la implementación del VAR, cuyo manejo es complejo y además cuenta con su propio protocolo, el cual, no ha sido cabalmente comprendido por quienes desde su trinchera periodística le restan credibilidad a la novedosa herramienta al exigir que se revisen todas las jugadas, olvidando que solamente debe ser utilizada para revertir los errores: claros, obvios y manifiestos. La premisa que debería de aplicarse es: ¿Está dudosa? … ¡No es de VAR!

Después, aparecieron aquellos que exigían que “se dieran a conocer los audios del VAR”; sin embargo, parece que tampoco les es suficiente. Me explico, cada jornada, en las redes sociales aparece el instructor en jefe de la FMF, el señor Enrique Osses, instructor FIFA de origen chileno, dando a conocer dichos audios; así como, emitiendo (de manera magistral desde mi punto de vista) la explicación reglamentaria y la opinión de la comisión de árbitros.

Pero, al parecer, tampoco les es suficiente (a pesar de la concordancia que existe entre las versiones: del árbitro, del VAR y del instructor) y muchos se toman el atrevimiento de descalificar a don Enrique minimizando su dicho y lo más grave, poniendo en tela de juicio la honestidad de los garantes de la moral del juego, que vienen siendo nada más y nada menos que los señores colegiados.

Ahora resulta que un exfutbolista o algún analista arbitral obnubilado por el resentimiento o sujetos que no están actualizados respecto a las modificaciones que ha sufrido el reglamento y la terminología que ahora se emplea … saben más que un instructor de FIFA.