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Hablillas. José Ángel Parra
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José Ángel Parra

19, enero 2026 - 6:00

Mazatlán

Cuando dieron a conocer el adiós de los Cañoneros de Mazatlán, previo al arranque del Clausura 2026, las preguntas brotaron en cascada. ¿Quién pagará la multa del cociente, si asumimos que aún se debe cubrir dicha cuota? ¿Es un asunto negociado con la nueva franquicia, léase Atlante, como parte de la venta del equipo? ¿Por qué anunciar con tanta premura, de parte de la Liga, la partida del equipo de Sinaloa en el máximo circuito, si va a participar en todo el semestre? ¿Quién se puede interesar en ir a ver a un club sin aparente futuro? ¿Qué sentido tiene, siquiera, competir en esas circunstancias? ¿Qué será del estadio El Encanto y quién absorberá a los jugadores?

Es obvio que ante semejante panorama a nadie le debe extrañar que la oncena mazatleca se halle en el último lugar de la tabla general con cero unidades e igualmente en el sótano de la tabla de cocientes, condenada a fumarse goleadas como la que le propinó el Monterrey el fin de semana pasado. Es así como viajar a Mazatlán parece otorgar tres puntos seguros para cualquiera, además de lo que implica la devaluación paulatina de los futbolistas, lo que los golpea anímicamente, algunos de ellos sentenciados a la par de su escuadra. Sin dejar de mencionar la pérdida de los empleos que rodean al espectáculo.

En cuanto se informó el statu quo, más que de inmediato se fueron el estratega charrúa Robert Dante Siboldi y los jugadores que lograron desmarcarse. El tema es desafortunado pero se suma a la serie de pifias acumuladas por el futbol mexicano, porque amén de que cualquier empresario elija vender (a lo cual tiene todo su derecho), la plaza termina afectada al darse cuenta que la inversión va derechito a la basura, al igual que el estadio, del que también se hizo un importante desembolso. Será, asimismo, un nuevo elefante blanco, como sucede en otras plazas, llámese Morelos, en Morelia, Michoacán; sin olvidar el Pirata Fuente, de Veracruz, además de Cancún, Tuxtla Gutiérrez o, para pronto, el Coruco Díaz, de Zacatepec, por más que participen clubes de Expansión en ellos. Es el fracaso la consecuencia de tanta improvisación.

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