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Desde tierras mundialistas. Alberto Lati

Itzel Ubiarco

31, octubre 2014 - 9:07

31 octubre 2014. Alberto Lati

VISTA la actual configuración de Río de Janeiro, es difícil para todo visitante asimilar que apenas un siglo atrás, Copacabana fuera un sitio apenas explorado.
Con más de setenta hoteles y una de las mayores densidades de población de todo Brasil, explotó como paraíso carioca una vez que fue perforado un túnel que lo conectaba a los barrios de Botafogo y Flamengo. En tiempo récord, la bohemia, el turismo, la vanguardia artística, incluso la actividad empresarial, se trasladaron hacia ese punto que se extiende frente al mar en una ancha franja de playa.
Ya después se seguiría la ampliación carioca hacia un costado, en donde están Ipanema y Leblón, aunque la aglomeración y celebridad turística por siempre serán en Copacabana.
Ahí fue un maravilloso fanfest durante la Copa del Mundo (me atrevo a decir, el único que ha podido rivalizar con el que montó Alemania 2006 en la Puerta de Brandemburgo en Berlín), y ahí habrá una buena tajada de la actividad de los próximos Olímpicos.
Justo en el Fuerte de Copacabana, que es el punto que separa a esa playa de la vecina Ipanema, se escenificarán dos competencias: triatlón y natación en aguas abiertas. En el primer caso, los triatletas no sólo nadarán por esas aguas, sino que además efectuarán los trayectos corridos y en bicicleta en la avenida Atlántica que va pegada a la playa (uno de los mayores atractivos de esta ciudad es contemplar a la cantidad de cariocas que cada día se ejercitan ahí). En el segundo, será un evento mucho más pulcro que los que hagan la cercana bahía de Guanabara (vela) o la laguna (remo), a diferencia de los cuales el mar de Copacabana es particularmente limpio.
Además, ahí mismo tendrá verificativo el certamen de voleibol, en un escenario provisional que ya ha sido montado en numerosas ocasiones para esa práctica.
Esta semana se confirmó que el triatlón podrá realizar un evento de prueba en Copacabana en agosto de 2015, que es precisamente lo que las federaciones de todos los deportes quisieran hacer: probar las instalaciones en la específica fecha en que se disputarán ahí, pero un año más tarde, los Olímpicos. Eso quiso la federación de tenis, aunque sin correr con la misma suerte que la de triatlón, porque sus canchas todavía requieren mayor trabajo.
Pase lo que pase en otros puntos de Río de Janeiro durante los Juegos, podemos dar por hecho que las competencias destinadas a Copacabana robarán en atención. Como las que Londres 2012 albergó en el Hyde Park (vaya casualidad, también triatlón y nado en aguas abiertas), como las que Beijing 2008 hizo pasar junto a Tiananmen, como las que Atenas 2004 llevó pegadas al Templo de Zeus. Y es que Copacabana es, pese a su juventud como barrio, el mayor de los símbolos de Río.
Twitter/albertolati