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Desde tierras mundialistas. Alberto Lati

Itzel Ubiarco

27, enero 2015 - 11:37

31 enero 2015. Alberto Lati

ES habitual encontrarse en Río de Janeiro con la noción de que el voleibol de playa fue inventado en Brasil. La gran cantidad de personas que lo juegan a diario en todo el país (incluso en ciudades alejadas de la costa, sobre playa artificial), refuerza esa sensación que, sin embargo, es errónea: esta variante del voleibol comenzó a jugarse en California en épocas en las que sobre la arena brasileña nada más se jugaba futbol.
Sucedió que a mediados de los sesenta el prefecto de Río de Janeiro prohibió que se practicara futbol antes de las cinco de la tarde, con la idea de que los bañistas mantuvieran espacio para tenderse y asolearse. Todo muy bien, salvo porque entonces la creatividad carioca halló la perfecta laguna en el reglamento: jugar futbol pero no con la finalidad de meter goles sino de ganar puntos al hacer caer la pelota dentro de una cancha. Así nació el fut-voley, patrimonio cultural brasileño, que al llenar las playas de redes convirtió también en medular al voleibol.
Fue en Atlanta 96 cuando esta modalidad ingresó al programa olímpico y de inmediato se convirtió en imán de rating debido a su espectacularidad, pero también a los trajes de baño con que se disputa -los cuales no dejan de generar protestas tanto de agrupaciones feministas (por priorizar el cuerpo por encima de la capacidad de las mujeres) como de sectores conservadores.
Brasil, para desilusión nacional, apenas ha conquistado dos oros de los diez hasta ahora disputados en Olímpicos (cinco varoniles, cinco femeniles). Peor incluso, ha perdido seis finales, asumiéndose como la sombra casi permanente de la potencia Estados Unidos.
Me atrevo a decir que después del futbol, las del voleibol de playa serán las preseas áureas más deseadas por el anfitrión en Río 2016. Por ello la federación brasileña de esta disciplina ha optado por el dedazo para decidir a la segunda de las duplas que representan a la nación sede; la primera, tanto de hombres como de mujeres, será la mejor rankeada; la segunda, será impuesta.
Como no podía ser de otra forma, el voleibol de playa tendrá su instalación temporal en la playa de Copacabana. Dos semanas en las que se insistirá que el voleibol de playa es invención brasileña.
Twitter/albertolati