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El Pollo de Tlalpán. Daniel Reyes

María Vega

28, diciembre 2014 - 10:35

28 Diciembre 2014. Diego Reyes

INOCENCIO
SE dice que la historia del día de los santísimos inocentes se debe a que un mal día se le ocurrió al rey Herodes darle cran a todos los chavitos menores de dos años, con el fin de acabar con la existencia del jefe Jesús; cuentan que mandó a sus soldados a buscar casa por casa, precisamente a los que nada debían; los inocentes. 2014 años después, Heroditos, sigue quedando como un verdadero perdedor; gracias a Dios.
Aquello tomó diferentes matices e igual muchas maneras de “celebrarlo”; por ejemplo yo recuerdo que en algún pintoresco poblado del estado de Hidalgo de nuestra hermosa República Mexicana, los días 28 de diciembre se saludaban con una pequeña bofetada; ¿por qué? Nadie lo sabe.
En la Madre Patria existen sitios que organizan desfiles con muñecos de papel; o con fiestas coloridas de disfraces y música que están muy lejos de las tradiciones de la fe; en Centroamérica se conmemora con ceremonias eclesiásticas y comida especial.
La idea principal es que en ese día se homenajea al engaño, principalmente. Igualmente no resulta muy preciso el porqué; pero hay muchas frases que ilustran perfectamente el hecho de que ese día no te puedes distraer, pues corres el riesgo de ser objeto de una chanza; “inocente palomita que te dejaste engañar” o “Herodes mandó a Pilatos, Pilatos mandó a su gente, el que presta en este día, pasará por inocente”.
Asimismo se debe tener mucho cuidado con lo que se escucha, porque puede ser una mentira.
En algún tiempo, el influyente grupo de la vela perpetua, junto con los adoradores de las sandalia del pescador, propusieron el 28 de diciembre como día del político, la iniciativa no fructificó, dado a que los propios funcionarios y burócratas en general, esparcieron el rumor de que era broma.
Total que por ahí del viernes, apegándose a la potestad del “Día de los inocentes” apareció en la palestra chiva Marquito Fabián y se aventó un emotivo discurso, que bien podría titularse “conclusiones de la autosuperación” y sin el menor empacho, comenzó a prometer, a un sagrado y vapuleado equipo que lo que menos necesita son precisamente promesas.
El mismo Marquito tomando una pose de redentor, habló de una persona ideal, que tiene por cualidades: madurez, entrega, sacrificio y harto compromiso. Personalmente, no entendí a quién se refería; algún atrevido dijo que hablaba de él mismo; cosa que me cuesta mucho creer porque, el que yo vi en la Cruz Azul, no era ni maduro, tampoco entregado, ni sacrificado, mucho menos comprometido; fue simplemente uno más.
Aunque, en honor a la justicia y dándole el beneficio de la duda, esperemos, pues si logra hacer realidad esas promesas en el rebaño celestial; sería digno de un premio mundial y su radical transformación, merecedora de un guión cinematográfico, que bien podría llevarlo a la pantalla grande el inconmensurable Steven Spielberg, con la actuación, en el papel de Fabián de Robert Downey Jr.
No, pensándolo mejor, se me hace que sólo nos dio nuestro 28 de diciembre.
Cierro con una obra titulada “días de fiesta”
Marco retornó al rebaño,
Dice, “con la pila puesta”,
A ver si en el fin de año,
No comienza con la fiesta.