Con la tecnología de Google Traductor

Como director opino ESTO. Salvador Aguilera

Itzel Ubiarco

26, enero 2015 - 10:20

26 enero 2015. Salvador Aguilera

QUÉ cerca se quedaron las Chivas de sufrir una nueva derrota, después del gol de Fidel Martínez, que puso el partido muy tenso para el Rebaño, que estuvo a punto de caer otra vez en el torneo, pero es evidente que el equipo ha recuperado las agallas, el coraje, el empuje y hasta la vergüenza.
Así, con esa actitud, desde ahora les digo que el Guadalajara no va a descender. Simplemente, ver cómo Omar Bravo gritó ese gol. Basta para saber que hay un grupo de jugadores que están muy comprometidos.
Desde luego que librarse de este problema no será fácil. Todavía quedan 14 intensas batallas por delante y la siguiente será en el Omnilife, contra el Pachuca; mientras que el Puebla recibirá al Cruz Azul y el que empezará a sufrir es el Veracruz, que va a Monterrey contra Rayados. También los Leones Negros tendrán problemas, en su visita al infierno. Lo más complicado para todos estos equipos está por venir y más para el Rebaño, que vio el ingreso de Ángel Reyna a la lista de lesionados.
El duelo entre la UdeG y Chivas respondió a las expectativas. Un partido intenso, en el que los equipos nunca bajaron los brazos. Gran jugada en el golazo de Omar Bravo, y lo más seguro es que veamos más partidos de alta intensidad en esta desesperada lucha por la salvación.
El Rebaño ha ido mejorando poco a poco y gracias a eso no es último lugar. El Puebla está en el fondo de la porcentual y seguramente habrá más angustia y dramatismo. Nadie se puede decir salvado todavía.
Bien por los Pumas, que ayer le ofrecieron una buena actuación a su público. El Toluca reaccionó muy tarde y ya no le alcanzó para el empate. Preocupa que en menos de una semana, los Diablos Rojos recibieron nueve goles: seis en la Copa y tres en la Liga. Urge que Pepe Cardozo ponga orden en este sentido.
De entrada es evidente que hay problemas. Jerónimo Amione será separado del equipo, según comentario del propio entrenador, porque el jugador se fue directo al vestidor al salir de cambio. Después ofreció disculpas, pero del castigo no se salva. Su sustitución se dio cuando el arranque para los escarlatas había sido un desastre. De eso no tiene culpa alguna, es cierto, pero las decisiones del entrenador hay que saber respetarlas.
Aplausos para un jugador como Darío Verón, de esos extranjeros que son bienvenidos en el futbol mexicano. Ayer celebró 400 partidos y se coloca entre los grandes de la historia del Club Universidad.

LECTORES
Correo: salvador@esto.com.mx
Twitter: @salvadoraguil67 y en Facebook
Nuestra página: estoenlinea.oem.com.mx