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El Pollo de Tlalpán. Daniel Reyes

ESTO

19, agosto 2014 - 14:26

19 agosto 2014. Diego Reyes

Olla de grillos El Pollo de Tlalpan MI tío Gabilondo siempre ha sido un despiadado analista político; tiene en la mira a todo funcionario existente y día tras día los pasa irremediablemente por su curul, un sillón viejo que de tanto uso ya tiene la forma de la espalda y petacas de mi pariente; desde ahí lanza maldiciones, gira utópicas instrucciones y “cesa” a cuanto servidor público puede. Hace no muchos días, Gaby se dio cuenta que en su colonia se estaban organizando para conformar una asociación vecinal y estaban buscando a quien le quisiera entrar a la “polaca” de barrio. Vestido con tacuche color mostaza, corbata guinda y zapato de charol color café Gabilondo comenzó a hacer proselitismo a su favor; detenía en su camino a las doñitas con todo y bolsa de mandado para explicarles cuales serían, de resultar elegido, sus trascendentales obras. Su promesa principal era construir un puente para cruzar el riachuelo del parque local; cuando sus oyentes le decían que el parque no tenía riachuelo, orondo decía: “pues construiremos un riachuelo para nuestro puente”. De ninguna forma podía negar ser un político de la vieja escuela. Las cosas no caminaban bien para Gabilondo, pues básicamente sus propuestas eran de carácter estético, le daba mucha importancia a la apariencia, antes que a las necesidades básicas, como seguridad y servicios. Tal vez por eso su candidatura como jefe de manzana peligraba; mientras los bonos de doña Lupe la de la tienda, subían como la espuma, pues su candidatura se basaba en ampliar la seguridad y proveer de buenos servicios a los vecinos; además de que Guadalupe contaba con dos grandes aliadas, su comadre Yola y su amiga Juanita; mismas que se encargaban de ponderar a su candidata y de viva voz recomendar a sus conocidos (que eran muchos) a que, llegada la hora, sufragaran a favor de Lupita. Al verse en desventaja Gabilondo decidió atacar a su contrincante de la forma profesional: desprestigiándola. Basándose en la tradicional práctica de la rumorología, inventó algunos chismes que atacaban directamente la credibilidad de Guadalupe y sus mosqueteras; trascendió que en su tienda se vendían botellas con agua que ella misma llenaba, además sugirió que la mayoría de los dulces que consumían las criaturas del vecindario venían de China y que estaban contaminados con “turuxterinatosodico” ingrediente, que según Gaby, provocaba reírse de cualquier cosa. De las amigas afirmó, que Yola, cuando joven, había robado dos perfumes de la Conasupo, y la agarraron en la maroma; mientras que Juanita tenía una deuda con la prima del compadre de una amiga; de ochocientos pesos, que se negaba a liquidar por concepto de unos “topers”. Cuando mi tío me contó su historia, mi atribulada mente me trasladó a lo que sucede en el cubil felino del Pedregal; contrataciones de jugadores sub-50; contrataciones y despidos de directivos; chismes contra el doctor; directivos que no dicen la verdad; directivos que no aparecen; entrenadores que no la pegan; y (como siempre) aficionados exigentes e inconformes con todo. Ahora regresan Memo Vázquez y Toño Sancho; ¡bendito sea Dios! al parecer en alguien cupo la cordura. El último técnico campeón con Pumas y un directivo joven, serio, profesional, preparado y ¡bingo! Decente. Suerte a ambos y suerte a Pumas que la merecen y necesitan.

Cierro con una obra titulada “Ubicación”
Es hora de que se sepa
Les voy a decir la verdad
Gabilondo, vive la neta,
Por el metro universidad.
Y si no, quéjense a la FIFA. Twitter: @pollodetlalpan