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Desde tierras mundialistas. Alberto Lati

María Vega

16, noviembre 2014 - 9:39

16 noviembre 2014. Alberto Lati

VERACRUZ ha demostrado que los grandes espectáculos, los grandes montajes, las grandes exhibiciones de cultura hermanada con espectáculo, no son patrimonio exclusivo de los Olímpicos.
Tanto, que lo visto en la ceremonia de apertura de los Juegos Centroamericanos y del Caribe podría incluso rivalizar (o superar) con lo que Río de Janeiro 2016 presente para celebrar la llegada del fuego de Olimpia a Maracaná.
El estadio Luis “Pirata” Fuente tuvo tantas caras como colores y sonidos tiene el estado veracruzano. Fue el centro arqueológico de Tajín, con esa pirámide al centro sobre la que sucedieron los impresionantes números; siempre con apego al legado prehispánico (de hecho, todo comenzó con palabras de un líder de la comunidad totonaca), siempre con regodeo en la gran tradición musical de esta entidad (por momentos danzón, por momentos la Bamba con una coreografía inolvidable), siempre con imágenes de culto (las casonas, el malecón, las vestimentas, los carros alegóricos), siempre con la relación a los más de 700 kilómetros de litoral del estado jarocho (por ejemplo, cuando el “Pirata” Fuente se convirtió en acuario a través de peces que brillaban), siempre cercano al genuino mensaje que ha de desprenderse de toda celebración deportiva (paz, no violencia, respeto), siempre con espectacularidad (como instante cumbre, los voladores de Papantla).
De especial intensidad resultó el encendido del pebetero. Desde que la joven clavadista Dolores Hernández emergió en el centro de la pirámide, hasta que la judoka Vanessa Zambotti entregó la última estafeta a la doble medallista olímpica María del Rosario Espinoza, el “Pirata” mantuvo la piel erizada.
Una ceremonia impecable, llena de Veracruz, y al nivel de lo que cualquier otra sede, de cualquier otro evento, pueda presentar.
El inicio de competencias de este sábado ha seguido ese mismo tenor: buenas instalaciones, buenas entradas, buen desempeño logístico (y, no es responsabilidad ya de Veracruz, pero también buenos resultados mexicanos). Ojalá que siga así, porque una apertura como la del viernes merece unos Juegos excepcionales. Alto listón no sólo para la siguiente sede, Barranquilla, o para Río como próxima capital olímpica, sino para Veracruz mismo, que ya en su día 1 impuso el canon de perfección que ha de seguir hasta la clausura misma.
Twitter/albertolati