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Como director opino ESTO. Salvador Aguilera

María Vega

14, septiembre 2014 - 10:33

14 septiembre 2014. Salvador Aguilera

VAYA suerte la del silbante Miguel Ángel Ayala; siempre le llueve en su milpita. Tremendo castigo le costó reanudar aquel partido Cruz Azul-Jaguares, cuando la cancha estaba imposible después de un aguacero. No volvió a pitar en un buen rato, porque incluso hubo un lesionado, caso de Gerardo Flores.
Ayer, en Monterrey, el mismo árbitro se encontró ante una situación similar y la experiencia de nada le sirvió. El partido no podía jugarse, la cancha era una alberca y la decisión fue jugar el encuentro, sólo para provocar la lesión de Hiram Mier. La famosa frase de que el árbitro está “para cuidar la integridad física de los jugadores”, una vez más no se respetó. El juego sólo duró once minutos, tuvo que venir la lesión de Mier, para que Ayala se diera cuenta de que no existían las condiciones adecuadas para disputar un partido y mucho menos para brindar un buen espectáculo. Cuando se presentan este tipo de cosas, pareciera que la Liga MX no crece. ¿Por qué la piensan tanto para suspender un juego en el que es evidente que la cancha es una piscina? Además seguía lloviendo y una noche antes se había realizado un encuentro de futbol americano ahí mismo. ¿Nueva sanción para Miguel Ángel Ayala? El resto del partido Rayados-Chivas se jugará en octubre.
En tanto, América y Cruz Azul no tuvieron buenos resultados. Las Águilas llevan tres encuentros sin meter gol; no le anotaron a Chiapas, Pumas y Leones Negros, dos puntos de los últimos nueve disputados, pero el equipo de Mohamed marcha aún como superlíder. El puntito, de poco le sirve a la UdeG, en la lucha por el no descenso.
La que de plano está para llorar es La Máquina, sobre todo con ese verde chillón tan espantoso. Pésima tarde de Chuy Corona, con error y expulsión. Bien por los Diablos, que siguen subiendo en el torneo. Hoy, los Pumas deben dar de qué hablar contra Tigres.

VIOLENCIA
En Celaya hubo tremenda golpiza entre barras. Para colmo, el intenso duelo tampoco ayudó mucho para llevar la fiesta en paz. Lamentable que sucedan este tipo de cosas que no parecen tener fin. Mientras se siga minimizando este problema, mientras no se actúe con mano dura contra esos grupos nocivos que toman el futbol como un pretexto, pero que en realidad son vándalos disfrazados de “aficionados”, los brotes de violencia continuarán en los escenarios de futbol mexicano. Lo curioso del caso, es que mientras estaba la golpiza, el árbitro permitió que el choque continuara. No sé qué miedo o qué terror le da a los silbantes para detener el juego y decir que mientras no existan garantías de seguridad para todos, no se reanuda el partido. Fue curioso ver que en un tiro de esquina del Atlante, en esa cabecera estaban las trompadas a la orden del día y los equipos seguían jugando. Una verdadera lástima.

DERBI
El Atlético de Madrid se llevó los tres puntos del Santiago Bernabéu, porque el Real no supo aprovechar las oportunidades que tuvo y después, cuando Ancelotti modificó para el segundo tiempo, el equipo se desordenó por completo, ante un rival bien trabajado, que jugó concentrado durante los 90 minutos y merecidamente obtuvo la victoria. Cristiano Ronaldo es un gran jugador, pero tampoco puede resolver solo todos los encuentros. Atractivo especial eran los mexicanos Raúl Jiménez y Javier Hernández, quienes por voluntad no pararon. Desde luego que necesitan tiempo, en equipos donde la paciencia es muy corta. Deberán adaptarse rápido y meter goles, porque de otra forma la prensa española acabará con ellos.