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Como director opino ESTO. Salvador Aguilera

Itzel Ubiarco

3, septiembre 2014 - 8:39

03 septiembre 2014. Salvador Aguilera

ANTES de meterme a temas futboleros que dan para hablar un buen rato, primero quiero agradecer todas esas felicitaciones recibidas ayer a lo largo del día, tanto personalmente como en redes sociales o vía telefónica. Me agradó platicar con varios lectores que se tomaron la molestia de llamarme para contarme sus sensacionales historias ligadas a ESTO.
Si bien comenté en su oportunidad sobre anécdotas de don Nacho Trelles y del Campeonísimo, no faltaron los asiduos lectores del Diario de los Deportistas, como don José Luis Manzo Amezcua, que decidieron llamarme para hablarme de todo lo que ha significado este periódico en su vida. A él y a todos nuestros fieles lectores, mi agradecimiento por ser parte también de estos 73 años, y vamos por más.
Somos una gran maquinaria informativa incomparable, que siempre tiene notas y fotos frescas, lo que nos ha permitido seguir en el gusto de todos ustedes a través de los años. Gran convivencia la que se dio ayer en nuestras instalaciones, con un gran banquete por la tarde y una rica taquiza por la noche. Pero lo más importante fue esa fortaleza que nos permite seguir siendo el mejor periódico deportivo de este país, con una infraestructura que nadie tiene.
El mensaje del licenciado Francisco Torres Cano, director nacional de Ventas de la OEM, fue en el sentido de no bajar los brazos porque el ESTO tiene todavía mucho más que ofrecerle a todos ustedes, con la seriedad y profesionalismo que nos ha caracterizado durante tanto tiempo. Pero basta de celebraciones. A seguir trabajando porque hay mucho por hacer.
No me gustaron las declaraciones de Tomás Boy, quien tal vez vive frustrado porque nunca un equipo importante, realmente importante, se fijó en él cuando era futbolista; y tristemente como entrenador sólo ha trabajado en equipos chicos y no sé si algún día un grande se interese en sus servicios.
Me parece ridículo y absurdo que vea mal la llegada de Javier Hernández al Real Madrid. ¡Sí, al Real Madrid! Recién en mayo tuve la oportunidad de ver a los Merengues en Lisboa, donde se proclamaron campeones de Europa. Ese nivel de futbol es otra dimensión y cualquier jugador del mundo quisiera llegar ahí. Como todos, el “Chicharito” tendrá que ganarse un puesto y seguramente lo veremos en la banca durante algunos partidos, sí, pero estará en la banca del mejor equipo del mundo y le peleará el puesto a los mejores. Pensar en menos, es ser mediocre. Tranquilamente Javier Hernández sería titular en el Atlas o en las Chivas, pero como no es conformista, luchó por más y su mentalidad le ayudará para escribir historias de éxito en el Real Madrid. Si ese éxito no se da, estoy seguro que Tomás dirá que fracasó. Pero peor sería haberse quedado en el futbol mexicano.
Boy, por ejemplo, siempre fue un jugador casero, como también es un técnico casero de medio pelo. Si de pronto la televisora para la que trabaja lo quiere promover para Selección, está bien, no es malo tener promotores; lo difícil es demostrar. Lo quiero ver campeón con el Atlas y no ser el “ya merito” de siempre. Al menos a mí, el “Jefe” no me convence como técnico. Y como jugador, prefiero al “Chicharito”.
Ya estamos en San Francisco o en Santa Clara, para ser más precisos, con la Selección Mexicana. Desde allá, los Tricolores le mandaron muy buena vibra a Javier Hernández, y lo mismo hago yo. Suerte y éxito para un jugador que, por el solo hecho de haber militado en el Manchester United y el Real Madrid, dos monstruos del futbol internacional, ya hizo historia.

LECTORES
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