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Como director opino ESTO. Salvador Aguilera

Itzel Ubiarco

3, octubre 2014 - 8:53

03 octubre 2014. Salvador Aguilera

SEMANA de renuncias en Chivas; primero fue Paco Palencia, y anoche lo hizo el técnico Carlos Bustos luego de sufrir una derrota más, muy dolorosa también, ante el Toluca. Creo que sigue faltando una renuncia por ahí; cada quien sabe su responsabilidad y el daño que le ha causado a una institución tan importante.
Hemos hablado mucho del mal momento que vive el Rebaño, y señalar culpables es muy fácil, pero toda esta crisis no la generó una sola persona. Salir de ella será ahora lo más complicado. Al paso que va el Guadalajara, su destino parece ser el descenso, aunque gracias a los Leones Negros, el problema no es más alarmante. De todas formas, las Chivas ya se encuentran en terapia intensiva. El asunto es grave. Carlos Bustos entendió muy tarde que su salida era necesaria. Anoche se hizo a un lado, pero el problema es que todos los puntos dejados en el camino ya no volverán.
Para colmo, en medio del caos que vive este histórico club del futbol mexicano, se viene un partido imposible de perder: el Clásico Tapatío. Desde luego que el Atlas es amplio favorito.
Suena Pepe Mel como sustituto de Bustos, aunque lo más lógico sería pensar en un técnico de jerarquía que conozca el medio y miedo, porque ponerse a las órdenes de Jorge Vergara tampoco es fácil. Sin embargo, en plena tempestad y con el barco hundiéndose, el equipo no puede quedarse solo. Si realmente Guadalajara es el club con más seguidores, no lo pueden dejar morir. Es verdad, deberían irse más, no sólo Palencia y Bustos, pero la factura les llegará más tarde. En estos momentos urge rescatar a un grande que se cae a pedazos.
No deja de ser triste y lamentable lo que pasa con las queridísimas Chivas, que con nuevo entrenador deberán resurgir en medio de esta crisis a la que por ahora no se le ve remedio. Por si fuera poco, el calendario es complicado: Atlas, León, Tijuana y América son los inmediatos.
Vienen días muy difíciles. Son momentos de decisiones en las que ya no es posible equivocarse. Urge sacar resultados porque sólo así se recuperará la confianza. Desesperación ya hay. Desde el momento que Palencia saltó del barco fue por algo. Lo que vimos ayer en Toluca fue lógico, esperado. Sorpresivo hubiera sido un triunfo del visitante. El arranque de Chivas no fue malo. Tuvieron algunos disparos a gol que simplemente fueron producto del ímpetu que traen algunos jugadores porque después se volvió a lo mismo. La presión es tanta que el equipo de Cardozo no tardó en poner las cosas en su lugar.
Estaremos a la espera de noticias. El rescate de un histórico debe empezar justo ahora. Dijo Bustos que fue suya la decisión de renunciar, que podía aferrarse al puesto, pero que prefirió no hacerlo. De lo que nunca se dio cuenta es que ya se había aferrado al banquillo porque su renuncia debió llegar después de aquella goleada que sufrió en casa ante el Querétaro. No tenía caso esperar más. Ya me imagino cómo está el vestidor en estos momentos. Ni cómo disfrutar de un Clásico ante el Atlas cuando la crisis le ha pegado tanto a un equipo que ha sido víctima de una larga cadena de malas decisiones.
Espero que Vergara y compañía no se equivoquen más. Es el momento de acertar, de elegir lo mejor para un club que no puede pisotear más su prestigio y su grandeza. Lo dije una vez y lo repito ahora: No me imagino, ni me quiero imaginar un descenso de las Chivas.

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