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5, enero 2026 - 6:00

┃ Mario Grimaldo

Luz Long combatió con el ejército nazi en Sicilia en 1943. Foto: @Olympics

El contexto geopolítico es una vertiente que continuamente atraviesa al deporte. Uno de los tantos ejemplos es aquel que protagonizaron Luz Long y Jesse Owens en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, atleta alemán histórico que tuvo un desenlace triste en el marco del evento más sangriento de la historia de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial.

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Carl Ludwig Long, mejor conocido como “Luz” Long, fue un histórico atleta alemán de la primera mitad del siglo XX que dejó huella en el deporte mundial no sólo por gran talento, sino por la anécdota que dejó junto a otra leyenda del deporte, Jesse Owens.

Long, que nació en 1913 en Leipzig, inició su camino en el atletismo durante su paso por la Universidad de dicha ciudad.

Juegos Olímpicos de Berlín 1936, uno de los más tensos de la historia

Con los años, Luz Long pasó de convertirse en un gran prospecto del atletismo alemán, a ser una de las máximas figuras del deporte teutón. En dicho contexto de ascenso deportivo, en Alemania el nazismo ascendió al poder.

Por lo que, los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, se dieron con un ambiente hóstil y de tensión, con Adolf Hitler como líder de la Alemania Nazi quien, tres años más tarde inició la Segunda Guerra Mundial tras invadir Polonia.

Long no sólo destacó por su gran talento, sino también por sus características físicas que entraban perfectamente en el molde ideal del supremacismo ario. Pues Luz era rubio, de ojos azules, con cuerpo atlético y contaba con una estatura de 1,84 m. Por ello, se convirtió en uno de los atletas alemanes favoritos de Adolf Hitler.

Long se convirtió en uno de los mejores del mundo en salto de longitud, incluso era favorito para la medalla de oro en aquella versión de los Juegos Olímpicos en Berlín. No obstante, Luz se encontró con una leyenda del deporte mundial: Jesse Owens.

La historia que protagonizó Luz Long y Jesse Owens

El encuentro deportivo entre Owens y Long se dio a partir de la clasificación para la final en salto de longitud, donde Luz rompió el récord olímpico con su salto, mientras que Jesse cometió dos errores que se convirtieron en nulos. Por regla, un tercer intento nulo significa la descalificación.

El momento para Owens era de tensión e incomodidad, pues el atleta afroamericano era consciente del contexto que rodeó a los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Ante el escenario hostil, Luz se acercó a Jesse y le recomendó cambiar su técnica, Long le comentó que tenía que trazar una línea centímetros detrás de la tabla para evitar la descalificación.

Jesse le tomó la palabra y accedió a la final de salto de longitud junto a Long, en un momento de deportividad que superó el contexto sociopolítico de aquel momento. De hecho Owens no sólo sufrió racismo en la Alemania Nazi, pues en Estados Unidos sufrió todo de discriminaciones severas por su color de piel.

La plata que no le perdonaron a Luz Long

La final se disputó palmo a palmo entre Long y Owens, pues el talento de ambos atletas se midió en uno de los mejores sucesos deportivos de la historia de los Juegos Olímpicos. Incluso Luz rompió su marca personal con 7,87 metros. Pero no fue suficiente para vencer a Jesse Owens quien lo superó con un salto de 8,06 metros.

Tras dicho salto del estadounidense, no sólo se llevó el oro, sino que rompió el récord olímpico. Long, se quedó con la plata, lo que no cumplió con las expectativas del Estado totalitario alemán. Pues no sólo perdió el oro, lo perdió ante un atleta afroamericano, quien de acuerdo con la idelogía nazi, es una raza inferior a la aria.

Luego de que Owens lo superó, Long se le acercó y lo felicitó por el oro, el momento terminó con un abrazo entre ambos atletas e incluso el alemán acompañó al estadounidense a dar la vuelta de honor juntos.

Dicho momento histórico de deportividad, no pasó desapercibido por Hitler y el alto mando alemán.

De atleta favorito a morir en la Segunda Guerra Mundial

Long continuó su vida como abogado tras competir por unos años más. No obstante, en 1939, Alemania invadió Polonia, con lo que marcó el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Cabe mencionar que en dichas instancias de la guerra, no era obligatorio para los atletas profesionales alemanes enlistarse al ejército nazi. No obstante, a Long se le reclutó, y se cree que se le mandó al frente por su episodio con Jesse Owens en 1936.

Luz combatió en Sicilia, pues en periodo de la guerra, Italia no pudo detener la invasión estadounidense, por lo que Alemania envió tropas para detener el avance de las fuerzas aliadas. En dicho contexto, Long sufrió una herida en combate y murió en 1943 en un hospital británico.

El Comité Olímpico Internacional concedió a Long la Medalla Pierre de Coubertin por “su espíritu olímpico y deportividad”. Cabe mencionar que Luz se convirtió en la primera persona que recibió dicho reconocimiento.  

Legado de Jesse Owens y Luz Long trascendió generaciones

Cabe mencionar que la amistad entre Owens y Long siguió con los años, el contacto entre ambos terminó con la muerte del alemán. Tiempo después de que finalizó la Segunda Guerra Mundial, Jesse viajó a Alemania para conocer a su familia, pues Luz le pidió que lo hiciera y lo cumplió.

La amistad llegó a tal punto que ambas familias continuaron con la conexión tras la muerte de ambos atletas, incluso Jesse Owens se convirtió en el padrino de la boda del hijo de Luz Long.

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La Segunda Guerra Mundial se convirtió en el evento bélico más sangriento en la historia de la humanidad con al menos 55 millones de muertos y marcó un nuevo orden mundial en el siglo XX.

@tereixchel El atleta estadounidense, Jesse Owens y el atleta Alemán, Lutz Long se abrazaron en la final de salto de longitud durante los Juegos Olímpicos. . #deporte #atleta #tiktokdeportes #juegosolimpicos #jesseowens ♬ sonido original – Tere Ixchel