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PARÍS 2024

26, mayo 2023 - 6:00

┃ Álvaro Zaldaña

Moisés Muñoz marcó el gol de su vida. FOTO: MEXSPORT

Un día como hoy pero de hace 10 años, América, con toda su grandeza, le arrebató el título del Clausura 2013 a Cruz Azul y se convirtió en el protagonista absoluto de una de las finales más míticas del futbol mexicano. Miguel Herrera, Moisés Muñoz, Emilio Azcárraga, el americanismo y, aunque lo intenten olvidar, también la afición celeste, recordarán por la eternidad esos dos minutos finales donde las Águilas revivieron para hundir aún más en su amargura a la Máquina.

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Pero antes que celebrar, América tuvo que sufrir… y de qué forma. Para comenzar, en el partido de vuelta en el Estadio Azteca ya tenían la desventaja de ir 1-0 en el marcador por el gol de Christian “Chaco” Giménez en la ida. Pero a eso se le acumuló la expulsión de Jesús Molina al minuto 13 por derribar a Pablo Barrera en un contragolpe, y al 20’ el colombiano Teófilo Gutiérrez convirtió el segundo del global para hacer soñar a toda la nación celeste.

MIGUEL HERRERA SIEMPRE CONFIÓ EN EL AMÉRICA Y SUS JUGADORES

Esos dos golpes fueron casi mortales para el América, pero Miguel Herrera nunca desconfió de su equipo.

“Lo que el equipo presentó desde que nos quedamos con un hombre menos y luego que nos hacen el gol fue no parar de luchar, de intentar, de hacer todo lo que tenía que hacer para conseguir el objetivo. No pensamos que se nos fuera a escapar por lo que transmitieron los muchachos dentro de la cancha, tenían mucha determinación”, rememoró en entrevista con ESTO.

Sí, la confianza estaba en el americanismo pero con el pasar de los minutos y simplemente no encontrarse como equipo, la misma decayó poco a poco.

“No había preocupación pero se iba pasando el tiempo y sí dije ‘está por acabar y no cae el gol’, pero el equipo estaba encima y eso nos dejaba claro que no se iban a cegar en la idea de ir a buscar el resultado”, comentó Herrera.

En medio de la oscuridad de los últimos dos minutos reglamentarios, Aquivaldo Mosquera apareció por lo aires y remató para descontar, y también para darle un destello de esperanza a los millones de azulcrema pendientes de la transmisión.

APARECIÓ MOISÉS MUÑOZ Y LO CAMBIÓ TODO

Fue entonces cuando se comenzó a escribir el cabezazo que marcaría para siempre la carrera de Moisés Muñoz, del América y del futbol mexicano.

“Me arranqué para el tiro de esquina y la gente detrás de la portería sur comenzó a gritar y mientras iba corriendo veo a los costados como los aficionados se empiezan a parar de las butacas. Volteé a ver al “Piojo”, a los compañeros de la banca y también me dijeron que fuera con todo”, comenzó a contar la anécdota el guardameta para La Cotorrisa en 2021.

Muñoz contó que en alguna ocasión platicó con Osvaldo Martínez, y le pidió que si lo veía en el área el centro fuera para él. Y así sucedió.

“Cuando lo mandó yo dije ‘esta es mía’. Me tiré la palomita con dificultad y después no vi nada. Lo único que escuché fue un ruido impresionante. Nunca olvidaré ese grito de cien mil personas. Estoy seguro que nació mucho americanismo por esa final”, detalló.

Sí, el cabezazo del guardameta fue desviado por Alejandro Castro y terminó en las redes, pero en ese momento él pasó de ser infravalorado en el medio durante toda su carrera y de casi perder la vida en un accidente vial un año atrás, a ser el nuevo héroe del americanismo.

“Lo de Moisés es aplaudible. Corrió 80 metros desde su arco a la otra área para poder ir a buscar la pelota y rematarla. Que después viene una situación de falla, de mala suerte o lo que quieran poner, primero tuvo que ir él con esa determinación. Él provocó ese error y nos dio el empate”, dijo el Piojo Herrera al Diario de los Deportistas.

LUEGO LLEGARON LOS PENALES

El Estadio Azteca explotó en júbilo. Varios aficionados que ya estaban por salir del inmueble regresaron con velocidad para ver que sus esperanzas de campeonato seguían vivas, mientras que los celestes, que ya se hacían con el trofeo, se dieron cuenta que una vez más eran las víctimas de una remontada.

Durante la prórroga el marcador no se movió y en los penales, Raúl Jiménez, Christian Benítez y Osvaldo Martínez acertaron, al igual que Rogelio Chávez y Gerardo Flores por Cruz Azul, aunque Javier Orozco y Alejandro Castro fallaron ante los festejos del entrenador azulcrema, cada uno más pasional que el anterior.

Todo quedaba en los pies del siempre criticado Miguel Layún, mientras el “Piojo” Herrera miraba al cielo y apuntando con los dedos decía “uno más.

“Practicamos penales un día antes porque al final siempre hay que tener en cuenta que puedes caer en todas las instancias que te permite el fútbol. Sabía que Layún lo podía hacer. Y la verdad es que desde vi la convicción con la que se perfiló Miguel hacia el penal, ya estábamos conscientes de que podría caer el gol de triunfo”, agregó Herrera.

Tras dar cinco pasos atrás, Layún se encarreró, conectó de derecha con resbalón incluído y aunque Jesús Corona tocó el balón, este terminó en la red y América como monarca del futbol mexicano después de siete años.

“Fue una felicidad impresionante. La efervescencia de los festejos fue simplemente mostrar lo que uno siempre ha sido: entrega, pasión y todo lo que buscamos, que nos transmiten los muchachos. Yo estoy muy agradecido con esa gran afición que se entregó a nosotros y yo me la entregué al 100%. Siempre tendré ese agradecimiento y por supuesto también un cariño muy especial a la gran institución que me tocó dirigir”, aseveró Miguel Herrera con emoción al recordar los hecho.

¿HASTA LA FECHA ES EL PARTIDO MÁS IMPORTANTE PARA TÚ TRAYECTORÍA?

“Sin ninguna duda, porque fue el parteaguas de demostrar que yo podía y de que conseguimos títulos. De ahí mi carrera se partió para adelante; la selección, más títulos con América, tener otras opciones de equipos cuando no tienes. Por supuesto que fue el partido más importante de mi carrera”.

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