21, marzo 2022 - 17:43

┃ Alland Jhonnathan

Sindrome

ALLAND JHONNATHAN Fotos: Bibiana Díaz “La discapacidad no es una enfermedad, es un estilo de vida con el que se nace”, asegura María Esther González, presidenta de la Asociación de Deportistas Poblanos Especiales (ADEPOES), un organismo trabajando desde el deporte con niños con síndrome de Down, autismo y discapacidad intelectual con el objetivo de darles apertura dentro de la sociedad y mostrarles que los límites “los pone uno mismo”. Tal vez te interese: ¡No se guarda nada! Katty Martinez manda fuerte mensaje a la Liga MX En Puebla, al menos en el último censo de las ADEPOES, las familias de los 80 atletas registrados han comprendido cómo el deporte es capaz de ampliarles la vida a uno de sus seres queridos. Según datos de la Fundación Iberoamericana Down 21, la media de la esperanza de vida en las personas con síndrome de Down en la actualidad es de 56 años, cuando hace tres décadas el promedio era de 25. Todo esto derivado del envejecimiento precoz debido a los genes del cromosoma 21, triplicado en estas personas y causante en ellas de problemas en el desarrollo cerebral o la alteración de los rasgos faciales. Pero también de cardiopatías congénitas, neumonías; además de otras infecciones de repetición y hasta leucemia que amenazan la calidad de vida de todas las personas con esta condición. [gallery ids="587048"] Si bien aún hay mucho por delante, actividades como el primer festival de futbol para personas con síndrome de Down del fin de semana pasado en Puebla, organizado por el Instituto Municipal del Deporte para conmemorar el Día del Mundial del Síndrome de Down, ayudan a “cambiar el estilo de vida de estos chicos porque conviven con otros niños de discapacidad diferente sintiéndose parte de una sociedad; además, en cuestión salud, "esto les da el doble de beneficios sobre todo porque les ayuda a su sistema cardíaco y van combatiendo otras enfermedades que para ellos son mortales”, explica González. Carmen, mamá de Juan Pablo, un niño que festeja como Cristiano Ronaldo nada más al anotar un gol, no duda en recomendar el futbol o el deporte a otros padres con hijos con síndrome de Down. Ella ha visto a su pequeño progresar en áreas como la psicomotricidad y en el desarrollo social desde su llegada al balompié hace no más de un año. “El crecimiento de Juan Pablo ha sido bastante en todo lo motor, intelectualmente se desenvuelve mejor. Creo que lo mejor de todo esto es que ellos se van haciendo de confianza, algo que les falta a mucho los padres de estos chicos porque no quieren ver a sus hijos sufrir o lastimarse y por eso no los llevan a este tipo de actividades”, explica la madre de Juan Pablo. [gallery ids="587049"] “Sin embargo, los niños nos sorprenden día a día con sus avances porque al final ellos y nosotros estamos invirtiendo el tiempo, ya cuando ves sus logros te sientes muy satisfecha, así que nada más les digo que deben de atreverse, probarlo porque tendrán muchas satisfacciones”, agrega. HAY TALENTO… Puebla, incursionando en el futbol para personas con síndrome de Down o con discapacidad intelectual, cuenta ya con representativos de atletismo, natación, danza deportiva, basquetbol, tenis de mesa y gimnasia, donde en esta última disciplina el estado participará por primera vez en los Juegos Deportivos Nacionales para Atletas con Discapacidad Intelectual disputándose desde el lunes 21 hasta el viernes 25 de marzo en Tijuana. En dicha justa se darán cita nada más 400 deportistas de 20 estados del país. En las competencias, cabe destacar, habrá tres clasificaciones deportivas: discapacidad intelectual (atletas con coeficiente intelectual de 75 o menos), síndrome de Down y autismo. “Ojalá pronto se abra un espacio deportivo en Puebla con un espacio donde de verdad exista la apertura para todos, ya sea para el deporte adaptado y atletas convencionales, porque necesitamos de un espacio digno para todos estos chicos, pues al final van a representar a Puebla en eventos nacionales e internacionales porque hay chicos que han estado compitiendo fuera del país y con buenos resultados. Pero es gente que termina por ser limitada y mucho es por negar el acceso a un espacio público”, denuncia María Esther. ?Escucha nuestro podcast?