Con la tecnología de Google Traductor

10, septiembre 2021 - 23:24

┃ Rubén Beristáin

Cruz Azul

Rubén Beristáin

Foto: Christian Chávez | Mexsport

Cruz Azul entró a alerta naranja. Al campeón ya se le olvidó como ganar y aunque estuvo parchado en todas sus líneas no pudo contra el sotanero del torneo. La Máquina extrañó todo su talento de selección, descarriló de fea forma en la Frontera y llegará con el peor de los ánimos a la semifinal de vuelta de Concacaf del próximo jueves ante Rayados.

San Luis rescató el empate de último minuto contra el Puebla

El Tuca Ferretti fue más bravo y dio el grito por anticipado en su 30 aniversario como técnico. Un festejo doble con su primer triunfo en Juárez. 2-1 final.

RECIBE EN TU CORREO LAS MEJORES NOTICIAS DEPORTIVAS, SUSCRÍBETE AQUÍ

 

El conjunto cementero presentó a lo mejor que tuvo disponible. Fue una alineación atípica. Un total de ocho ausencias sufrió Juan Reynoso en su esquema y las llenó como pudo. La línea de cinco defensores volvió a aparecer, un mediocampo con la sangre joven de Alexis Gutiérrez y una delantera totalmente improvisada con Walter Montoya y Lucas Passerini.

Cata Domínguez, Roberto Alvarado y Santiago Giménez, flamantes seleccionados, esperaron en el banquillo. Con dificultades y rotaciones obligadas, así se plantó el actual monarca en el Olímpico.

Fueron un par de costumbres distintas las que se cruzaron en la Frontera. Los Bravos sin saber ganar y como la defensiva más endeble. La Máquina con una larga racha sin perder y como equipo experto a domicilio.

Así comenzó todo, justo como se esperó. Los cementeros parecieron la mismísima Naranja Mecánica, al menos así fue su comienzo. No pasaron ni cinco minutos y la visita ya se había puesto al frente. Shaggy prolongó un balón que parecía perderse, pero Pol Fernández lo alcanzó y atrasó para Lucas Passerini, quien no falló con todo y su tiro machucado. El delantero argentino rompió su mala racha y su festejo tuvo dedicatoria especial a su bebé en camino.

Todo parecía felicidad, pero apareció la astucia del Tuca. Ricardo Ferretti se quitó el cubrebocas, se agarró la cabeza, simplemente no creyó el tanto tempranero en su contra. Sin embargo, ya pensaba en su primera jugada.

Algo muy raro ocurrió. El técnico brasileño mandó un cambio antes de los primeros 15 minutos, ese atrevimiento despertó a sus pupilos y todo cambió.

De un Cruz Azul solvente y dominador, pasó a inoperante. El empate local no tardó. Juárez no era mejor, pero se encontró con la pesadilla cementera: el balón parado. Un error en la marca de Escobar, permitió que Pol García rematara con demasiada facilidad.

Los Bravos se motivaron y se fueron al frente. Se dieron cuenta cómo había que hacerle daño al campeón y quisieron mucho más. Esa voltereta fue casi inevitable. De nuevo en táctica fija, un tiro libre lejano quedó en el área y Víctor Velázquez repitió la dosis, entre un Passerini con una débil marca y un portero que no salió ni por error. Gudiño no reaccionó y tuvo que sacar el balón de su red por segunda vez.

El primer tiempo para los celestes pintaba de los más tranquilo, pero todo se les complicó en un abrir y cerrar de ojos.

El complemento cambió los roles. Los capitalinos, desesperados por conseguir al menos un punto en Juárez, tomó la iniciativa, pero no inquietó al portero Hugo González.

La tercera anotación del local estuvo más cerca que cualquier empate, pero Gudiño salvó en dos ocasiones.

Los celestes tuvieron la redonda, la pasearon de un lado a otro, pero carecieron de profundidad, no supieron qué hacer con ella.

Los Bravos no se desesperaron y llevaron el juego a donde quisieron. Cruz Azul insistió, sin embargo, no pudo hacer más daño.

Recibe vía WhatsApp todas nuestras noticias deportivas, manda la palabra ALTA en este enlace

 

?Escucha nuestro podcast?