24, febrero 2021 - 8:00

┃ Julio Gutiérrez

Daniel Gómez de la Vega

Foto: Cortesía Daniel Gómez A raíz de la situación que vivió y de su amor a los deportes acuáticos, Daniel Gómez de la Vega creó la fundación Surfeando Sonrisas, cuyo objetivo es darle oportunidad en deportes acuáticos a personas con discapacidad. Esta organización es única en México y no tiene fin de lucro.
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El empresario, activista, padre de familia y apasionado de los deportes acuáticos, platicó para ESTO acerca del suceso que marcó su vida, cuando en junio del 2011, mientras practicaba enduro, sufrió una caída en la que tuvo fractura de columna vertebral y por lo cual quedó parapléjico. “El accidente fue hace casi ya 10 años, yo estaba practicando enduro, que es como motocross pero más enfocado a la montaña, era un domingo cualquiera, iba a practicar con mis amigos y en un brinco titubeé, menos de un segundo y eso ocasionó que saliera mal expulsado de la moto y me fracturara la columna vertebral y eso me ocasionó una lesión medular, eso me quitó movilidad y sensibilidad más o menos de la boca del estómago para abajo.”
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“Fue un suceso difícil de comprender, creo que los primeros meses todavía vivía como en una pesadilla, no sabía si era realidad o no, pero lo que pasó es que me quitó movilidad en las piernas, soy usuario de silla de ruedas y con eso se vinieron muchísimos cambios, físicos, mentales, psicológicos, de adaptación a un país que no está tan preparado para recibir personas con discapacidad.” El nacido en la Ciudad de México relató cómo fue la recuperación del accidente, tanto en la parte física como mental. “Me ayudó mucho el que yo haya sido deportista toda mi vida, ya venía trabajando, saber que si tienes una meta pues cuesta trabajo, creo que esto ayudó a facilitar mi terapia física porque eran los momentos del día que más disfrutaba, trabajaba alrededor de 5 a 7 horas en diferentes tipos de rehabilitación, desde terapia física, terapia ocupacional, terapia de respiración, desde aprenderme a cambiar en una silla de ruedas, aprender a ir al baño.” “Por la parte mental, era una lucha constante, un bombardeo de emociones negativas, de depresión, de momentos de no querer estar aquí, pero a la vez acompañado de momentos de mucha lucha. Fue una mezcla de emociones muy fuerte, fue una oportunidad para comenzar a entender qué pasaba por mi cabeza, qué pasaba por mi corazón. Comencé a tener diferentes ayudas psicológicas, algunos psicólogos, algunos psiquiatras. El tiempo me sirvió en la parte mental.” Además, el surfista adaptado aseguró para El Diario de los Deportistas que uno de los grandes apoyos que tuvo y que ha tenido a largo de su vida es el deporte. “Yo siempre he estado pegado al deporte, desde que tengo memoria he practicado todo tipo de deportes, siempre he sido un cuate físico, más de ‘garra’, siempre me fui por la parte deportiva, así que sin darme cuenta el deporte me fue formando, me fue dando carácter, pero hasta después del accidente me di cuenta que el deporte es un pilar en mi vida, así como la alimentación, así como el respirar.” Daniel recomendó a la gente que está pasando por alguna situación complicada que se apeguen al ejercicio, ya que para él, fue una salida ante el momento que vivió. “Yo le recomiendo mucha a la gente cuando está deprimida, cuando está triste, ahorita con esto de la pandemia, el regresar al ejercicio, a la activación física, sin darte cuenta genera muchas cosas positivas dentro de la bioquímica cerebral, dentro del cuerpo, esto genera un círculo virtuoso, empiezas a comer mejor, empiezas a tomar decisiones.” “El deporte me ha dado mucho más en mi vida que solo ejercicio, me ha abierto puertas, desde la Selección Mexicana, poder dar conferencias a la Selección Mexicana, intentar nuevos deportes, abrir una fundación para personas con discapacidad.” Triatleta, nadador de aguas abiertas y surfista; Daniel Gómez de la Vega le dio a conocer a ESTO, como entrena para cada una de las disciplinas que practica. “Entreno muy temprano, porque tengo familia, tengo hijos, tengo trabajo, si logró hacer la parte del deporte en la mañana, pues ya todo el día fluye un poco más; intercalo las tres actividades que es bici, correr y natación, las intercalo en los siete días de la semana, entreno entre seis y siete días a la semana, trato de tener un día de descanso, pero a veces ese día de descanso es con actividad, siempre en la alberca, más una nadada muy relajada.” “Tengo mi terapia física, que es un aparato que tengo en mi casa, que trato de pararme lo más que pueda y eso ayuda a fortalecer un poco mi cuerpo. Cuando estoy en el nivel óptimo entreno aproximadamente 20 horas semanales. Volviendo al accidente, Gómez de la Vega platicó sobre el papel que jugó su familia y sus amigos en la recuperación. “Todo, fue fundamental, saber que soy afortunado de que tengo gente que se preocupa por mí, gente que estuvo todo el tiempo, desde desconocidos, doctores, terapeutas, enfermeros, gente que me topee en el camino, inclusive desconocidos que me encuentro en la playa, que me ayudan a acercarme al mar, que me cargan cuando salgo. Siempre había sido una persona individualista y esto me dio la oportunidad de trabajar mucho más en equipo.” “Mi vida diaria es más compartida, necesito más ayuda que antes, sigo siendo independiente, pero hay partes que sí dependo de alguien, me gusta pensar que es un momento compartido, más que depender de alguien. El rol de mis amigos siempre fue fundamental y la familia también fue difícil, se vivieron emociones encontradas, una mamá muy triste, un hermano que no entendía que pasaba, un papá que intentaba estar lo más ecuánime posible, pero mi mamá también quería ser el pegamento de la familia, fue difícil, pero hoy puedo decir que estamos más unidos que nunca y que la familia lo es todo.” Daniel relató cómo ha ido cambiando su mentalidad a raíz del accidente, asegurando ahora es una persona que cree mucho más en sí mismo. “Ahora creo más en mí, que pese a que puedo estar limitado físicamente, no estoy limitado en mente ni en espíritu, sigo teniendo mis mismo demonios de antes y algunos nuevos, a veces soy desidioso para hacer cosas, a veces me atoro, a veces me ‘apachurro’ pero es normal, creo que sigo siendo humano, pero creo que soy más consciente ahora en esos momentos donde no avanzo y a lo largo de estos años he desarrollado más herramientas para salir más rápido de esto; ahora soy más corazón que cabeza y antes era totalmente al revés.” Gómez de la Vega no se detiene y aseguró que tiene algunos proyectos deportivos por delante en mente. “Con todo lo de la pandemia, las competencias se vinieron abajo; en el tema del surf, en marzo del año pasado me traje el tercer lugar a nivel mundial en la disciplina de surf adaptado, dentro de este torneo hay muchas categorías, hay categorías para ciegos, para amputados y traigo una meta muy fija de ser campeón mundial, ese tercer lugar estuvo bueno, pero no me voy a quedar ahí.” “La meta del surf está muy fija, en ser campeón mundial, creo que traigo una visión más grande que solo ser campeón mundial, sino que el deporte de surf adaptado sea visible y permanente en nuestro país, que otros chavos vean este deporte como una posibilidad para alguien con discapacidad y no como algo imposible de hacer.” Por último, el conferencista mexicano mandó un mensaje a todas esas personas que se encuentran viviendo una situación parecida.
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“Que pidan ayuda, porque cuesta mucho trabajo hacerlo en ese momento, porque te despiertas siendo dependiente de todo mundo, despiertas sin controlar tu cuerpo; acercarte con alguien que este viviendo lo que tú estás viviendo y que se avienten, que todo parece indicar que no deberías de seguir tomando riesgos y que deberías de estar guardado; el perdón es algo muy importante, yo durante varios meses me veía como un enemigo, me veía defraudado, de haber sido un atleta, de estar fuerte, me sentía débil; le puse mucha presión a mi cuerpo y a mi mente y en el momento que entendí que había tenido un golpe muy fuerte y que comencé a perdonarme, de alguna manera le empecé a hablar a mi cuerpo, a decir vamos poco a poco, te entiendo, perdón por lo que te hice, vamos a fortalecernos.” [gallery ids="527898,527899,527900,527901,527902,527903,527904,527905,527906,527907,527908,527909,527910,527912,527913,527914,527915,527916,527917"] Creación de la fundación Unos años después de su accidente, Daniel comenzó a planear el crear una fundación para promover el surf adaptado, fue en el 2018 cuando, en conjunto con Diego Lombera, concretó su sueño de tener una clínica en surf adaptado en Acapulco, ciudad donde ha vivido gran parte de su vida. Página Web https://surfeandosonrisas.org/ Redes Sociales Facebook: Surfeando Sonrisas Twitter: @surf_sonrisas Instagram: @surfeandosonrisas