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Mira

22, noviembre 2015 - 0:48

┃ ESTO

Vargas

LAS VEGAS, Nevada.- El ecatepense Francisco “Bandido” Vargas salió de las mismas entrañas del averno para derribar una vez y noquear técnicamente en el noveno round al “Asesino de Mexicanos”, el tremendo zurdo japonés Takashi Miura, y así arrebatarle la diadema universal superpluma del WBC, la noche del sábado en el Events Center del Mandalay Bay, ante un delirante auditorio.

Después que Vargas trajo a Miura “como trapeador” en el primer episodio, cuando lo puso sobre piernas bamboleantes con combinaciones a la cara que de paso inflamaron el pómulo derecho del nipón, y que en el segundo giro también trajo “a mal traer” al asiático, de pronto el panorama se ensombreció para el nuestro, porque lejos de rendirse, Miura pareció “alimentarse del castigo recibido” y aun desde esa sufrida primera ronda logró asestar sus puños y el “Bandido” salió con una cortada sobre la mejilla derecha, al parecer causada por un cabezazo.

A partir de entonces, Miura comenzó a subir como la espuma en su accionar, gracias a la enorme ventaja en pegada y los episodios se fueron sucediendo con el zurdo oriental acumulando puntos. En una labor como de picar piedra, Miura forzó los intercambios y para la quinta vuelta, el nipón tenía el ojo derecho semicerrado pero el de Ecatepec mostraba una faz ensangrentada por la fea cortada y tenía amoratado alrededor de su ojo ocular derecho, lo mismo que su enemigo.

Para el sexto round, ambos guerreros exhibían rostros deformados y se comprobó que un fue éxito la contratación del poblano experto en cortadas Rafael García, quien evitó que el tajo en la cara de Francisco pusiera en peligro su continuación en la contienda.
En el séptimo round Vargas no se amilanó pese a ser estremecido por la pegada superior de su enemigo, cuyo simple jab se notaba pesado. En la octava ronda, Vargas trastabilló al admitir una izquierda recta a la cara casi al final de ese capítulo y parecía listo para el sacrificio final.

Pero el corazón de bravo genuino de Vargas y la disciplina militar que le valió alcanzar una extraordinaria condición física con el sargento Guillermo Becerril le permitió salir al noveno asalto “a matar o morir” y cuando Miura iba en pos de darle la puntilla, Vargas le propinó duro castigo a la cabeza que puso al de Japón en pésimo estado y de pronto otro impacto depositó en la lona al todavía monarca. Miura se incorporó sobre piernas vacilantes y superó la cuenta del réferi Tony Weeks, y buscó la salvación con amarres desesperados mientras Francisco le descargaba lo que podía en esa posición. El acoso de Vargas logró separarlo del nipón y entonces le hizo llegar una izquierda y una derecha a la cara, lo que provocó la intervención de Weeks para declarar el KOT entre una explosión de júbilo del público. El tiempo oficial fue 1’31’’ del noveno rollo.

El “forajido” mejoró su marca a 23-0, 17 noqueados y un empate. Miura perdió su primera contienda contra un retador azteca y quedó con 29-3, 22 anestesiados. (JL Camarillo/Enviado)